“Arlequín, servidor de dos patrones” es una obra de Goldoni, que debe haber hecho reír mucho al público de teatro de los años 1700 allá en Italia. Aquí, en este lugar, del otro lado del Atlántico, y ahora, esta paráfrasis de la commedia dell’arte que pretendo contar a ustedes, ha puesto nerviosa a una familia entera. La historia empieza con dos hermosas hembras caninas. Una golden, la otra una braco. Ambas hermosas y muy bien cuidadas por la familia humana que las ha criado, y que espera el momento de conseguirles un novio a cada una de ellas, del mismo nivel y rango de raza que las dos ninfas caninas ostentan. Casi siempre, ante esta ambiciosa, caprichosa, y poco afortunada postura familiar, el amor decide, y el candidato de la nena pasa a ser el menos esperado por los sueños dorados paternos. Así sucedió también en esta historia llena de complicaciones, enredos y equívocos como debe ser esta comedia del arte lugareña. Un Arlequino apareció en escena y... enamorado de las dos, se valió de sus mejores artilugios para conseguirlas. Pasó por debajo de un tejido infranqueable, y a través del túnel del amor que él mismo construyó llegó a las hermosas jóvenes caninas, decidido a ser un muy noble representante canino de Arlequín. Así fue que, cumplió su cometido, y fue servidor de sus dos amores. Después... ¡Gran escandalete familiar...! ¡Cómo pudo pasarnos esto!!! ¡Qué vergüenza...! ¡Con todo el cariño y el cuidado que les damos a las dos...! Todos en la familia tenían un argumento acusatorio para la golden, la braco, y Arlequín que había desaparecido completamente de escena, supongo que cantando como Calamaro... "Pueden robarte el corazón/ cagarte a tiros en Morón/ pueden lavarte la cabeza/ por nada.../ Pero el amor es más fuerte/ Pero el amor es más fuerte...". De este asalto amatorio apasionado nacieron 9 cachorros en total, es decir entre las dos... ¿cómo llamarlas...? Entre las dos Colombinas de esta historia... La verdad es que son hermosos estos hijos de tan falaz circunstancia, y les estamos tratando de conseguir hogares donde vivir, gente a quien acompañar, querer, y dejarse querer. Hay 7 machitos y 2 hembras; ninguno salió dorado como la golden, uno solo es de color marrón como la braco madre, y los demás todos de color negro... ¡El sello del padre fugitivo!!! Insisto, son todos hermosos, juguetes animados que ya comen solitos y están desparasitados. Así los entregan a quien los reciba con amor. Llamen a estos números: 15672974 ó 15683517, y deléitense con estas compañías encantadoras. Me olvidaba… Colorín colorado, esta historia ha terminado.