En la entrada de la Universidad brilla por su esplendor en uno de los cuadros del hall central una conocida frase de José Ingenieros "No hay perfección sin esfuerzo, los mediocres jamás cosecharán rosas por temor a las espinas". Ingeniero, médico y profesor es considerado como uno de los máximos representantes del positivismo en Latinoamérica. La frase encierra inevitablemente el agudo trazo de su potencial filosófico, presupone la existencia de la perfección otorgándole un sitio posterior y consecuente al esfuerzo. Advierte una subdivisión social estableciendo que algunos nunca llegarán al éxito de cosechar rosas en el jardín de la vida. La semejanza y la metáfora guarda la mecánica de una reflexión que asemeja el logro de los objetivos a un trazado de esfuerzos necesarios, no hay azar ni menos un orden aleatorio. Aparece así una lógica que rige un funcionamiento y una metodología de acción. Las ingenierías y las tecnicaturas entonces no son una casualidad, ni mucho menos lo es aquella frase en el hall.
De este modo se impone el recorrido de las carreras que ofrece la Universidad Tecnológica Nacional sede Rafaela: Ingeniería Civil, Ingeniería Industrial, Ingeniería Electromecánica, Administración Rural, Organización Industrial, Tecnología Educativa, Industrias Alimentarias, Programación, Higiene y Seguridad y Diseño Tecnológico.
INGRESO Y EGRESO
Oscar David se desempeña como decano desde el 2010 aunque anteriormente se desenvolvió durante un lapso de diez años como director de la Casa de altos estudios. A partir de la transformación como Facultad Regional que sucedió hace 15 años, tomó otro formato la función del decano y sus nuevos desempeños. Dando lugar al mapa de ingresantes, refirió "vemos que nuestra matrícula se mantiene o se incrementa en los últimos años y generalmente ha tenido una tendencia a no decaer. La correspondiente al próximo año ya comenzó y se presenta muy parecida a la actual". En su mayoría, los estudiantes proceden de Rafaela y entre un 35 y 40% proviene de la región aledaña a la ciudad.
Un aspecto que se presenta como problemático, según manifestó David, es el decrecimiento de egresados del colegio secundario que indudablemente repercute en el ingreso. Mientras que respecto del egreso, anticipó que "hay un importante desgranamiento y deserción" si se comparan los niveles de ingreso y egreso implican un 20 o 25% de quienes finalizan sus estudios en tiempo y forma. Un dato interesante es que el promedio de egreso de una carrera de ingeniería se ubica en los 9 años, mientras que son carreras de 5. "Esta dispersión vinculada a la prolongación de la finalización de los estudios, se observa en los últimos años con el cambio curricular, con la intención de hacer las carreras más cortas terminaron siendo más largas", precisó.
SALIDA LABORAL
Y MAS ELEGIDAS
El desgranamiento lo atribuyen a varios factores, Rafaela presenta muchas fuentes de trabajo, "últimamente encontramos estudiantes a los que les faltan pocas materias para finalizar sus estudios y buscamos recuperarlos. A veces les quedan 4 o 5 materias y dejan la carrera. Desde segundo año comienzan a trabajar y como el cursado es nocturno les permite una jornada laboral amplia. Esto les alarga la carrera e incide de un modo directo. La realidad actual influye en la matrícula y también en el desgranamiento", aunque actualmente -anticipó el decano- hay una tendencia a nivel nacional de revertir esto favoreciendo los estudios de ingenierías, ya que notamos que los alumnos tienden a elegir carreras que no son tan duras.
En la Facultad, actualmente empezaron a discutir las currículas en tecnológica, los temas que aparecen son "duración de carreras, materias, contenidos e incorporación de nuevas carreras. Nos va a llevar dos o tres años la discusión que en algunos casos puede significar reconvertir alguna carrera y pensar en algunas nuevas a partir del avance de la ciencia y la tecnología actual", especificó el referente de la UTN.
Las carreras de grado son cinco, tres ingenierías y dos licenciaturas. Las carreras que más se eligen son Licenciatura en Organización Industrial e Ingeniería Industrial, es donde recae la mayor cantidad de inscriptos.
UN PUNTO DE
REFLEXION
"Este fue un año de continuidad, que correspondió al segundo de mi gestión, entonces los objetivos iniciados tratamos de ir concretándolos, fue un año intenso y muy positivo. Hubo un proceso electoral mediante la renovación de consejeros. Teníamos varios motivos para tomarlo con intensidad, hubo muchas actividades extraacadémicas, una importante inauguración de obras del edificio completo y se concretaron varios emprendimientos”. Además, se cumplieron 40 años como Casa de Estudios y 15 años como Facultad Regional. Desde lo académico se realizó un proceso de acreditación de las ingenierías, estuvieron supervisados y evaluados mediante una certificación de calidad a través de la Coneau.
Hubo jornadas, capacitaciones, terminaron la Maestría en Desarrollo Territorial y perfilan para el año que viene una segunda cohorte. Se trabajó con el CUR (Consejo Universitario Rafaelino) muy fuerte y también se intensificaron tareas de extensión. "Tenemos una fuerte política de apertura de la Universidad hacia el medio, programamos nuevos convenios, compartimos proyectos con INTI y con INTA y trabajamos con el sector empresarial. La extensión es un eje clave de trabajo fundamental para continuar interactuando con el medio, participamos en Expo Carreras y en la Sociedad Rural".
MIRANDO
AL FUTURO
Con la idea de mantener un firme objetivo a cuestas, bajo la intención de transformar a Rafaela en ciudad universitaria, hay varios proyectos abiertos para el próximo año, expresó el decano. "Siempre tenemos que planificar y plantearnos la superación, hay muchas expectativas para el próximo año, ya cumplimos con la infraestructura y seguramente vamos a necesitar más cosas pero más tranquilos. Va a ser un año donde vamos a tener que dedicarnos fuertemente a objetivos académicos, cerrar el tema de la acreditación y profundizar el área de posgrados que queremos aumentar". El traslado de la sede de Bulevar Roca será una cuestión también de trabajo y movilización, ya que según anuncian quieren comenzar las clases en marzo con este tema resuelto.
Las palabras iniciales de José Ingenieros acompañan la perseverancia y una gestión con objetivos bien delimitados. Todo pareciera indicar que el 2013 será un año de cambios y también de reflexión donde nuevamente las voluntades de alumnos, docentes y directivos deban volver a reunirse para encauzar nuevos diálogos y habilitar otros espacios compartidos desde la universidad pública.