En medio de un día peculiar y ante la expectativa generada por la coincidencia de darse el día 11 del mes del mismo número y del año 2011, numerosos grupos de personas se congregaron en diferentes puntos del país ante augurios como la llegada del fin del mundo o bien de buena suerte. También fueron repetidas en distintas ciudades las concentraciones de grupos para meditar pidiendo por "la paz" o por "un mundo con más amor", de acuerdo con las convocatorias.
En todo el mundo las aguas estaban divididas entre quienes aseguraban que este día, en cuanto a la coincidencia numérica y al hecho de que se da cada 100 años, podía marcar la llegada del "fin del mundo" y el "armageddon", y otros que sostenían que podía ser de buena suerte. En la Argentina, los creyentes de una u otra postura se sumaron
a actividades para celebrar el día "místico", y sobre el cual se hicieron y se seguían haciendo muchas especulaciones, por la supuesta coincidencia de los astros.
Por otra parte, en la ciudad cordobesa de Capilla del Monte, miles de personas se convocaron para celebrar las supuestas connotaciones místicas que arroja el día y las cuales estarían vinculadas con las actividades de la galaxia. En el famoso cerro Uritorco se reunieron cerca de 4.000 personas, pero también en Buenos Aires, en puntos clave como el Obelisco o el Planetario, hubo concentraciones de los "creyentes" de la casualidad numérica y de la confabulación de los astros.
Varios seguidores de los astros y este día que creen especial se convocaron en el Obelisco, en ese caso para celebrar "un latido común", según señalaron en la convocatoria. Allí coincidieron en señalar que lejos de las posturas apocalípticas que enarbolaban otros, ellos entendían que la fecha expresaba buenos augurios de "amor, paz y un mundo mejor". (NA)