Parecen dos suricatos. Aparecieron de golpe preguntándose ¿Qué culpa tenemos nosotros? Y van de mano en mano como pan caliente. Nadie los puede tener. La historia que se repite todos los días gracias al abandono que ejercen algunos sin respeto por la vida ajena, la de los perros incluidos. Estamos buscándoles un hogar. Quien pueda darnos una mano, o mejor una cucha para Chico y Harpo, un lugar para vivir y acompañar a quien los acepte, mientras ellos crecen convencidos que los humanos somos buenos, llamen a estos teléfonos 03492 421483, 15692602, Chico y Harpo agradecidos. Un recuerdo para los hermanos Marx, porque si no tomamos esto con un poco de humor, aunque nos amarga la situación, nos hundimos en la depresión, el enojo, la ira, el rencor, el odio, y la mar en coche.