Santa Fe (Por Mario A. Laguzza). - Nació de la nada, entre el cálido desierto que la rodea y las saladas aguas del Golfo Pérsico por el otro, y que para poder consumir agua potable, tiene que realizar un costoso proceso de desalinización de las aguas del mar. Así y todo, su ingreso per cápita se aproxima a los cinco mil dólares mensuales.
Hace apenas sesenta años, tenía 60 mil habitantes, hoy se aproxima a los 2 millones. Pasó de pequeña ciudad a gran metrópolis.
Para quienes la visitan por primera vez, no pueden disimular el estupor que les provoca, de admirarla solamente.
La rapidez y envergadura de las construcciones no tuvo ni tiene parangón en el mundo. Nunca se ha visto algo así en la historia de la construcción. Hasta 2011, había cuarenta y cuatro edificios de más de cien metros de altura. Es una ciudad pensada por los arquitectos más notables.
AEROPUERTO Y SUBTES
Su aeropuerto, que en pocos años será el más importante del mundo, ya llegan las más importantes compañías del mundo, y tiene un récord: posee 360 mangas, mucho más que cualquier otro aeropuerto importante del mundo. Recorrer sus impecables instalaciones es admirar el mejor shopping que presenta cualquier estación aérea.
Desde hace algo más de dos años, Dubai posee el mejor tren subterráneo del planeta. Ya tiene cuatro líneas, con 75 kilómetros de extensión. Las formaciones que cuentan con cinco vagones, no tienen conductor humano, y poseen aire acondicionado, asientos de pana, música funcional y puertas de cristal. Toda una paquetería.
EL MAS ALTO DEL MUNDO
En 1931 se construyó en tiempo récord el que sería el edificio más alto de su tiempo, el Empire State Building. El monumento a la ambición humana ubicado en la céntrica Quinta Avenida de Nueva York. Era afirmación de optimismo en el medio de la depresión económica de aquel entonces.
Siete décadas más tarde, la decisión de Dubai de construir la torre más alta de todas las épocas también tenía un enorme simbolismo: el del poder del petróleo y de lo mucho que cotizan en este momento.
Con un diseño inspirado en los minaretes de las mezquitas, el Burj Dubai (Torre Dubai) o también denominado "Burj Khalifa", es un gran desafío en materia de ingeniería y arquitectura. Su diseño pertenece a Adrián Smith, posiblemente el principal arquitecto americano de rascacielos, que integra el famoso estudio SOM de Chicago, el mismo que cuatro décadas atrás levantó la Torre Sears de 110 pisos en dicha ciudad, y que durante 24 años fue la más alta del mundo.
La construcción del Burj Dubai comenzó en 2005 y su finalización fue en 2010. Durante los cinco años de su construcción, él o los responsables de la mega obra, debieron viajar desde los EE.UU. unas noventa veces para supervisar la marcha de las obras.
Este impresionante rascacielos mide 828 metros y tiene 160 pisos. Cuenta con 57 ascensores. Observándolo a distancia el edificio se presenta espigado con un diseño estilizado y elegante en una torre ligeramente escalonada que en su parte superior queda rematada por una gran antena o mástil.
La distribución de sus pisos es muy variada, desde un lujoso hotel y residencias pertenecientes a Armani que ocuparán 37 pisos, departamentos diversos ambientes y superficies y oficinas equipadas con suites.
Hay muchos otros pisos para los cuales todavía no se ha decidido destino.
Las compañías de telecomunicaciones seguramente ocuparán algunas plantas en la parte superior del edificio. En los pisos 127 y 142 están instalados los miradores panorámicos.
Para su construcción el núcleo y los pisos son de hormigón pero, a partir de los 500 metros, la estructura se convierte en acero.
El revestimiento de la torre es principalmente de aluminio, y está diseñado para resistir el sol más ardiente.
El 75 por ciento de su fachada, es vidriada y el 25 restante es de metal (aluminio y acero).
En la planta baja rodeando la torre, hay un espacio de 40 mil metros cuadrados, ocupado por un gran espacio verde con jardines, fuentes y un lago y bellos árboles. Completan el área, una gran playa de estacionamiento subterránea y un elegante y enorme Centro Comercial.
De noche esta mega torre, luce y se destaca con los reflectores y destellos intermitentes de luces que iluminan sus fachadas.
Esta gran torre es un proyecto de proporciones épicas. La construcción de una estructura de este tamaño es digna de admiración por sí sola.
Teniendo en cuenta los efímeros que son los récords, el Burj aspira a mantener el título tanto tiempo como sea posible.
La torre de Dubai es un gran paso hacia adelante.
UN FASTUOSO SIETE ESTRELLAS
Sus lustrosos destellos, su brillo y ostentación, lujo y extravagancia, es lo que Dubai colocó en el mapa mundial, cuando se inauguró en el 2000 el Burj Al Arab o Torre de los Arabes.
Se trata de la estructura hotelera más alta del mundo, pero hay plantas de hotel a mayor altura en algunos rascacielos de uso mixto. Los espacios interiores del Burj Al Arab son de una opulencia surrealista tal que refleja las siete estrellas de este hotel que tiene forma de vela, re-conocida en todo el mundo.
La construcción del Burj Al Arab fue un encargo del emir de Dubai, el jeque Mohammed ben Rashid. El diseño es del arquitecto británico Tom Wright que se ha convertido en uno de los principales arquitectos de algunos edificios excepcionales en los Emiratos Arabes Unidos.
El hotel está construido en una isla artificial, a 280 metros de la costa. Para su construcción, se comenzó a ganar terreno al mar en el año 1994, y los pilares de sujeción del edificio se colocaron a 39 metros por debajo del fondo marino.
Básicamente, la estructura se asienta sobre un armazón de enormes columnas de acero, una casi vertical y dos curvadas, que se unen a una altura de 265 metros.
Apreciándolo desde el mar, se puede ver un restaurante "panorámico" ubicado sobre una estructura suspendida de forma elíptico-cilíndrica, situada a 190 metros. Al otro lado, por encima de la línea de los tejados, un helipuerto de 24 metros de diámetro queda también en audaz voladizo, a 210 metros de altura. Visto desde abajo, recuerda la nave interplanetaria "Enterprise", de la conocida serie de televisión de los '70 "Viaje a las Estrellas".
Los espacios interiores del Burj al Arab son de una gran opulencia.
Los sesenta pisos (321 metros) están ocupados, casi en su totalidad, por 202 suites con habitaciones para el servicio. En el nivel 25 se encuentra la Suite Poyal, con cine privado. En el 18, el Spa Assawan y el gimnasio con piscina de estilo neoegipcio. La habitación más barata cuesta 1.500 dólares y la suite principal, de 800 metros de superficie, "apenas" 30 mil dólares diarios.
Toda la decoración es extravagante y rica en azules y dorados, pero lo extraordinario es el atrio, que se encuentra detrás de la estructura de la “vela”. Las fuentes refrescan el altísimo vestíbulo de 182 metros, el oro adorna las columnas y los techos en azul de los balcones ofrecen un ciego artificial.
A nivel del suelo, hay un acuario de dos pisos, y por debajo, otro restaurante con una galería transparente "sumergido" bajo el acuario.
El Burj Al Arab colma los deseos del jeque Mohammed, de desarrollar una serie de proyectos a escala mundial. Este hotel representa una fantasía futurista para los millonarios. Sin duda alguna, ofrece una imagen exclusiva de Dubai al resto del mundo.
SINTESIS FINAL
En la ciudad de las islas artificiales, varias de ellas ya adquiridas por famosos de todo el mundo, está el único hotel siete estrellas, el edificio más alto del mundo, los shoppings más lujosos, el subte más moderno y una concepción arquitectónica única.
Desde hace poco más de un lustro, Dubai ya es una atracción para el turista mundial y la prueba está en que en el año 2011 la visitaron 12 millones de personas. Sin dudas, Dubai es la ciudad del siglo XXI.
DATOS
Cómo llegar: La línea aérea de bandera de Qatar y de los Emiratos Arabes Unidos, cubren diariamente el trayecto Buenos Aires -Dubai y viceversa.
EN IMAGENES
El autor de la nota pone a disposición de los Colegios Profesionales de Arquitectura y entes de la construcción en general, un video documental de 35 minutos donde se muestra la espectacular arquitectura de la ciudad de Dubai. Por detalles, comunicarse al teléfono (0342) 4522123 de Santa Fe.