Se llevó a cabo en Rosario un nuevo proceso de ablación -el 36º en lo que va del año- que reposicionó a la Provincia en los primeros lugares a nivel nacional –en relación a esta práctica- y permitió realizar una donación multiorgánica.
En ese marco, el director provincial del Centro Unico de Donación, Ablación e Implante de órganos (CUDAIO), Pablo Maidana, destacó la “entereza y sentido de la solidaridad, en medio del peor dolor” que tomaron los padres de un niño de 11 años fallecido en circunstancias trágicas.
Asimismo, Maidana mencionó “la contención que recibieron los padres y familiares del niño por parte del equipo coordinador del CUDAIO”.
La ablación múltiple fue realizada ayer en el hospital de Niños Víctor J. Vilela y resultó en “trasplantes que permitirán mejorar notablemente la calidad de vida de pacientes argentinos, y en algunos casos salvarles la vida”, enfatizó el funcionario.
RECEPTORES
El corazón fue implantado en el Hospital Garrahan de Buenos Aires a una niña de 7 años; en tanto, los pulmones, a una mujer de 39 en la Fundación Favaloro. Ambas pacientes se encontraban en emergencia nacional, con serio riesgo de vida.
Asimismo, el hígado se destinó a una paciente del Hospital Italiano de Buenos Aires y uno de los riñones a un joven intervenido en una clínica privada de la misma ciudad; y el bloque reno pancreático a una mujer atendida en un centro de trasplante de Córdoba.
En ese marco, Maidana recordó que la ciudad de Buenos Aires concentra una mayor cantidad de receptores de órganos “por el hecho de que allí se encuentra la mayoría de los efectores de alta complejidad, donde se atienden pacientes derivados desde todo el país”.