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Dispar acatamiento al paro en Rafaela

FOTO J. BARRERA MUNICIPIO. Permaneció cerrado con un cartel con la inscripción "Paro". ANSES. Trabajadores y militantes de organizaciones participaron de un abrazo simbólico a la delegación local.

El paro general dispuesto ayer por la CGT se sintió a medias en Rafaela ya que los empleados públicos municipales, provinciales y de delegaciones nacionales se plegaron a la medida de fuerza al igual que los docentes -hubo excepciones- y los trabajadores bancarios mientras que en el ámbito privado la actividad fue prácticamente normal más allá de lo que sucedió en las estaciones de servicio, que no vendieron combustibles desde las primeras horas del día hasta media mañana cuando iniciaron la atención. Tampoco hubo actividad en el transporte de pasajeros, por lo que la Terminal de Omnibus de Rafaela no registró movimiento de vehículos ni tampoco circularon camiones. 

De esta manera, la jornada del miércoles en la ciudad se asemejó a los feriados administrativos cuando no hay actividad en todos los niveles de la administración pública, no se dictan clases y tampoco abren sus puertas las entidades bancarias. 

En cambio, pese a que gremios como la UOM y el CEC (mercantiles) adhirieron a la huelga de la CGT en la ciudad los trabajadores del sector fueron a trabajar. En el Parque Industrial y el PAER las empresas desarrollaron su actividad sin contratiempos en tanto que los comercios tanto del centro de la ciudad como de los barrios -en particular los grandes supermercados- todo se desarrolló como un día más. 

En los edificios de la Municipalidad de Rafaela y en algunas escuelas se colocó en las puertas de acceso, que permanecían cerradas, afiches con la palabra "Paro" bien en grande como para informar a los distraídos. Más allá de que los maestros acataron en un porcentaje altísimo la medida de fuerza, hubo excepciones como las escuelas de gestión privada y algunas secundarias, donde profesores decidieron dictar clases e incluso tomar pruebas del primer trimestre. 


EN EL RESTO DEL PAIS

En tanto, en el interior del país, principalmente en las ciudades en donde el cese de actividades alcanzó al transporte público el impacto de la huelga fue importante. La notoria falta de colectivos impidió que pudieran llegar a sus trabajos quienes pretendían hacerlo más allá de la decisión de si sus gremios adherían o no en numerosas ciudades del interior del país.

En general, el comercio fue el rubro con menor acatamiento, sobre todo en aquellos locales que abrieron sus puertas atendidos por los dueños, en muchos casos ante la imposibilidad de los empleados de poder trasladarse a sus puestos de trabajo.

Sin embargo, la actividad comercial estuvo lejos de ser normal por la falta de gente en las calles, situación que le dio a la medida de fuerza la característica de "paro dominguero", en un panorama similar al que se observó en muchos barrios de la ciudad de Buenos Aires y también en el conurbano.

Otra característica común en la mayoría de las ciudades fue la ausencia de incidentes de magnitud, salvo algunas denuncias aisladas por presuntas "apretadas" a quienes decidieron abrir sus locales o presentarse en sus puestos de trabajo.

En Rosario hubo dos actos gremiales multitudinarios, uno en la plaza 25 de Mayo y el otro frente a la Bolsa de Comercio.


Autor: REDACCION

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