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“Dibujar una sonrisa es mi mayor triunfo”

Humorista, imitador y locutor. Columnista en "Primera Mañana" (Radio Mitre), "El Show de la Noticia" (La 100), "Aquí Petete" y "La Movida de la Tarde" (Mitre Córdoba), logra robar risas y aún carcajadas a oyentes a cualquier hora del día, Ariel Tarico presentará en Rafaela su unipersonal.

La cita es este sábado 24 de setiembre a las 21:30 horas en el Teatro Lasserre, pero antes LA OPINIÓN entrevistó al humorista, que en plena campaña electoral propone “El humor al poder”.

En “Cazuela de Taricos” desfilan una serie de personajes que convierten al espectáculo en una suerte de ensalada rusa donde el condimento principal es el humor. Chiche Gelblung, Flor De La V, Messi, Tevez, Ricardo Fort, Hugo Moyano, Claudio María Domínguez, La señora de barrio Norte, Quique el taxista, la Mole Moli, Coki Ramirez... ¿El diálogo que en la realidad no se logra se alcanzará en el escenario?

-¿Cómo empezó tu carrera y cuáles fueron los momentos más importantes, los que marcaron cambios?

-Empecé haciendo teatro en la Escuela Dante Alighieri en Santa Fe; de chico participaba siempre en encuentros estudiantiles o me disfrazaba en los campamentos, entre otras cosas, hasta que en el año 1999 me dieron la posibilidad de participar de un programa radial que salía los sábados por LT10 Radio Universidad. Se llamaba "Palabras más, palabras menos". Estuve 5 años en esa radio, donde di mis primeros pasos trabajando en los programas principales. En el 2003 decidí probar suerte en Buenos Aires y Córdoba, primero con Héctor Larrea en Radio Rivadavia, después en Cadena 3 con Rony Vargas. Hasta que al año siguiente (2004) gané un casting en Radio Mitre y empecé a trabajar con Néstor Ibarra. A partir de ahí me mudé a Capital Federal y cambió mi vida.

-¿Cuando empezaste a reconocerte como un humorista profesional?

-En el año 2000 cuando comienzo a participar de la segunda mañana de LT10 y me pagan mi primer sueldo.

-Con la participación de tus personajes en los programas de radio más escuchados del país, ¿intentás informar a los oyentes, entretenerlos, ayudarlos a reflexionar?

-En principio, como sé que los que prenden la radio tan temprano están arrancando la rutina de desayunar, llevar los chicos al colegio, viajar de una punta a otra para llegar al trabajo, entonces trato de dibujarles una sonrisa que los ayude a seguir. Muchos me escriben diciendo, por ejemplo “Cómo me reí hoy escuchándote en el colectivo”. Ese es mi máximo triunfo.

-¿Y qué sucede en el teatro?

-Y en el teatro trato de provocarlos todo el tiempo, para eso tienen que ir a verlo.


ENTRE MESSI Y

RICARDO FORT

En la radio o en el teatro los personajes de Ariel provocan mucho más que risas en los oyentes. ¿Cómo logra el humorista construir esos relatos? ¿Qué sucede con la postura política que inevitablemente cargan sus discursos?

-Contame sobre la construcción de los personajes…

-Tomo personajes actuales. Hay veces que estoy haciendo zapping en la TV y se me pega el tono de voz de alguno. Pero es un trabajo en conjunto. Mi guionista Esteban D´Aranno escribe las primeras líneas y después con la gente de la mesa del programa se va enriqueciendo. Generalmente, me lleva un año pulir un personaje.

-Y el discurso de esos personajes inevitablemente marcan una postura política: ¿qué repercusiones tiene eso en los oyentes?

-Me comunico con los oyentes por las redes sociales como Facebook o Twitter y siempre me agradecen que hago más soportables o queribles a ciertos personajes. Trato de estudiar a cada personaje, saber de su pasado, conocer su psicología y a partir de eso les armo un discurso que siempre tiene que lograr una sonrisa por más que diga las cosas más terribles.

-¿Cuáles son tus referentes?

-Tengo muchos: Fontanarrosa, Juan Carlos Mesa, Gianni Lunadei, Andrés Cascioli, los Midachi, Héctor Larrea, Nito Artaza, Rolo Villar, de todos ellos trato de tomar lo mejor y hacer mi propio camino.


LA RISA COMO

ANTIDOTO

Ariel Tarico, que este año resultó ganador del Martín Fierro a la mejor labor humorística en radio, parece conocer la fórmula de grandes comediantes cuando afirma que el humor le permite “desdramatizar situaciones”.

Si bien su base está en la tragedia, el humor es sanador. “Mi viejo me regaló un libro de Fontanarrosa cuando tenía 5 años y desde entonces siento que el humor es una manera de entender la vida y de superar el dolor”, reflexiona.

Autor: María Florencia Forni

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