El mote de canillita con que se conoce en nuestro país y el Uruguay a los vendedores de diarios y revistas, debemos atribuírselo a Florencio Sánchez, escritor y dramaturgo oriental autor de la obra “Canillita” estrenada en Rosario el 1º de octubre de 1902 por la Compañía Española de Zarzuelas de Enrique Lloret. El personaje central lo constituye un niño vendedor de diarios y al autor le faltaba el título; lo conmueve un niño rosarino vendedor de periódicos, de piernitas muy delgadas: de allí precisamente el nombre. La obra posteriormente fue estrenada en Buenos Aires en el año 1904 con inusitado éxito, a tal punto que sintiéndose identificados los vendedores de diarios con el mote impuesto, se realizó una función gratuita para todos ellos. La misma se llevó a cabo en el teatro Comedia de la calle Carlos Pellegrini entre Cangallo y Cuyo (hoy Sarmiento), un domingo a las dos y media de la tarde. La concurrencia excedió la capacidad del teatro.
Florencio Sánchez nació en Montevideo el 17 de enero de 1875 y fue un ácrata y bohemio a ultranza. Se desempeñó además en el periodismo desde los 16 años y su vida transcurrió entre Montevideo, Rosario y Buenos Aires.
Entre sus obras encontramos también sainetes costumbristas como Moneda Falsa, dramas relacionados con la influencia de la inmigración europea, tales como M’hijo el doctor el cual refleja las ansias de ascenso social de los inmigrantes, Gringa, Barranca abajo (estrenada en 1905) y otras obras como El Desalojo y En Familia. Fue secretario de redacción del periódico rosarino La República, dirigido en aquel entonces por Lisandro de la Torre y además colaboró con la publicación de La Protesta, fundada el 13 de junio de 1878 bajo el nombre de La Protesta Humana, órgano de prensa del anarquismo porteño dirigido por el obrero ebanista catalán Inglás Lafarga y clausurado el 12 de septiembre de 1930 por el gobierno de facto de José Félix Uriburu. Con posterioridad colaboró con la revista El Sol, falleciendo en Milán el 7 de noviembre de 1910 en el Hospital de Caridad “Fate Bene Fratelli” víctima de la tuberculosis.
Hasta el advenimiento del vendedor ambulante de diarios y revistas éstos llegaban al público a través del envío postal o bien se adquiría en la misma imprenta. El 15 de noviembre de 1867 aparece La Capital de Rosario por primera vez y en 1868 el diario La Prensa publicaba un aviso que decía: “Muchachos para vender diarios se necesitan en esta imprenta”.
Los canillitas comenzaron a poblar la ciudad, se produjo un fenómeno social de relevancia, se transformó el paisaje urbano. Sus anuncios, sus presencias dieron un matiz distinto a la gran urbe, utilizaban los tranvías, en aquel entonces un medio de transporte muy popular, los que iban y venían de un sector a otro de la ciudad. Hacia 1888 el diario La Nación tenía una tirada de 15.000 ejemplares y fueron apareciendo diversas publicaciones, semanarios políticos y festivos como El Mosquito, Caras y Caretas (2), Fray Mocho, Papel y Tinta. Hacia 1898 también circulaba La Prensa; precisamente el 6 de noviembre de ese año inauguraba su edificio de Avenida de Mayo 575, de estilo academicista francés, una joya arquitectónica de la época que superaba por sus características técnicas la sede de grandes diarios del mundo como Le Figaro de París o Morning Post de Londres. Fue durante mucho tiempo el edificio más importante perteneciente a un diario en el mundo. La obra estuvo a cargo de los arquitectos argentinos Carlos Agote y Alberto de Gainza, egresados de L’Ecole des Arts et Manufactures de París. Posee una cúpula característica de la ciudad (se cree que hay cerca de 300 en Buenos Aires) construida en bronce cuyo remate lo constituye una estatua de mujer sosteniendo una farola. En 1905 surge el diario La Razón, en 1913 lo hace Crítica fundada por el uruguayo Natalio Félix Botana que llegó a tener una tirada diaria de 350.000 ejemplares durante la década del 20. Su lema era: “Dios me puso sobre vuestra ciudad como un tábano sobre el noble caballo para picarlo y tenerlo despierto”. Fue en su momento el medio gráfico más popular del país. Tenía matices de exacerbada truculencia, siguiendo el modelo del estadounidense William Hearst (1863-1951) el padre del periodismo amarillo. Pero también tuvo un suplemento cultural muy destacado en el que colaboraron Borges, Conrado Nalé Roxlo, Nicolás Olivari, Enrique y Raúl González Tuñon y Homero Manzi, entre otros. En 1927 Crítica inauguró su edificio propio en Avenida de Mayo 1333, un símbolo del Art Decó. Fue diseñado por los arquitectos húngaros Andrés y Jorge Kalnay. El 14 de mayo de 1928 aparece El Mundo que fue el primer periódico argentino en adoptar el formato tabloide, surgido en Estados Unidos 20 años antes, el que tenia en cuenta la comodidad del consumidor para leer en tranvías o colectivos. El primer director fue Alberto Gerchunoff e integraba el cuerpo de redactores el famoso Roberto Arlt.
Hacia 1930 la cifra de tiradas de diarios y revistas en la Argentina era muy importante. Entre estas últimas se incorporaron La Canción Moderna, Atlántida, El Gráfico, Billiken, Para Ti, La Cancha, El Tony, Intervalo, Fantasía, El Hogar y Mundo Argentino (éstas dos últimas pertenecientes a editorial Haynes). Los canillitas tuvieron una influencia decisiva en la llegada de estos medios al lector.
“Ser canillita o lustrín. Pocas eran las salidas laborales para los menores de los años 20 y 30. Podría ingresarse de aprendiz en un taller de tipografía o ayudar con el reparto de algún calabrés, pero la más común era la parada de diarios o de lustrabotas en esquinas que se defendían a las trompadas (3).
María de Isola o la China María es considerada la primera mujer canillita, quien falleció en 1934 a los 82 años. Durante mucho tiempo ocupó la esquina de Rivadavia y 25 de Mayo de Buenos Aires, en lo que hoy es considerado el corazón de la city porteña.
El 25 de junio de 1936 se estrenó la película Canillita. Actuaron Gregorio Cicarelli y Benita Puértolas y los cantantes Amanda Ledesma y el Príncipe Azul (4). Interpretó el tango homónimo la orquesta de Pedro Maffia.
El 7 de noviembre, día del fallecimiento de Florencio Sánchez, es considerado el día del canillita.
“Y fue una tarde lluviosa y triste que como tantas el pan buscaba, una nenita pidió los chistes llamando al Laucha de una portada y el pobrecito por complacerla se largó ansioso desde un tranvía pero la muerte que lo quería entre sus ruedas se lo llevó”… (1)
(1) Diarios, revistas, señor… es un tango con letra del poeta Héctor Marcó. La música pertenece al maestro Enrique Rodríguez, quien lo grabó con su orquesta y la voz de Armando Moreno en las postrimerías de 1943.-
(2) Durante 20 años Caras y Caretas mantuvo el mismo precio de tapa, evidencia de un país con moneda estable.
(3) Las mejores letras del tango de Héctor Benedetti.
(4) El verdadero nombre del Príncipe Azul era Herberto Costa, una voz del tango totalmente olvidada. Entre otras orquestas cantó con la de Roberto Firpo (1924). Falleció en 1938
Bibliog.: Florencio Sánchez de Néstor Pinzón, Letras de tango de José Gobello.-