PARTE II
La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes en la infancia. Antiguamente era una enfermedad propia de adultos, pero con el crecimiento del índice de obesidad infantil, asociado a una vida sedentaria y a los malos hábitos alimenticios, los casos de diabetes infantil han aumentado considerablemente.
Casi 250 millones de personas en el mundo viven con diabetes, y varios millones más están en riesgo de padecerla. Sólo en Argentina, “se calcula que existen unos tres millones de diabéticos; lo que significaría que el 8% de la población está afectada por una enfermedad”, según la Asociación para el Cuidado de la Diabetes en Argentina (CUIDAR).
Respecto a los niños, no sólo están empezando a tener la diabetes tipo 1, que los convierte en dependientes de la insulina a edades tempranas. También están dándose cada vez más casos de niños con diabetes tipo 2, la llamada “diabetes del adulto”, muchas veces asociada a la obesidad infantil; según advierte dicha institución. Pero es importante saber que si se diagnostica a tiempo y recibe un tratamiento adecuado, cualquier niño con diabetes puede desarrollar una vida plena, y productiva.
SINTOMAS Y DIAGNOSTICO
Para la diabetes tipo 1 los principales síntomas son: aumento rápido de los niveles de azúcar en la sangre; sed intensa; necesidad de ir frecuentemente a orinar; pérdida de peso sin causa aparente; dolor abdominal, vómitos; cansancio, debilidad; visión borrosa; irritabilidad.
La Diabetes tipo 2 normalmente no presenta síntomas, pero ocasionalmente puede aparecer: sed intensa, necesidad de orinar con frecuencia, pérdida de peso y visión borrosa.
Es muy importante reconocer estas señales y consultar en forma urgente al médico para que él indique los estudios correspondientes y pueda realizar el diagnóstico. De ahí en adelante, es responsabilidad del grupo familiar y del equipo de salud que el paciente pueda llevar a cabo una vida sana. Para eso deben tener en cuenta los pilares: aplicaciones de insulina, plan de alimentación, rutina de ejercicios físicos, controles de nivel de azúcar en sangre y orina, y visitas al equipo de salud.
PREVENCION
Se puede prevenir esta enfermedad a partir del nacimiento de los niños. Un modo de prevención es la lactancia materna, que evita la alimentación artificial, rica en azúcares innecesarios durante esta fase.
Asimismo, para evitar la obesidad infantil, una de las causas de la diabetes tipo 2, es necesario que los niños disfruten de una alimentación saludable y adquieran hábitos de actividad física, evitando que lleven una vida sedentaria.
CUIDADOS EN LA ESCUELA
La diabetes no afecta la capacidad intelectual de las personas. Por eso, los cuidados del niño con esta enfermedad se extienden a los ámbitos educativos, fundamentales para la integración y el desarrollo de las personas.
Para que el equipo docente brinde un verdadero apoyo al niño con diabetes y logre normalizar la escolarización, deberían disponer de información adecuada. Por ello es imprescindible la capacitación y el entrenamiento del personal escolar, para que obtengan información y entrenamiento sobre las características de esta condición y la resolución de las situaciones específicas que el niño o adolescente puede experimentar en el colegio.
Estos conocimientos harían desaparecer miedos, facilitando que el niño pueda participar e integrarse de manera adecuada a cualquier actividad.
En Rafaela, la Asociación de Diabéticos del Departamento Castellanos, con sede en Paraná 455, brinda contención y asesoramiento profesional a las personas con diabetes (teléfono 421658).