Tras el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, se conoció otra denuncia contra los rugbiers.
Pablo Gastón Zapata, de 35 años, contó que en diciembre de 2019 fue atacado por Lucas Pertossi, Blas Cinalli y Juan Pedro Guarino, tres de los rugbiers detenidos en el penal de Dolores.
En diálogo con C5N, Zapata aseguró "el 10 de diciembre estábamos tomando algo en un bar, y uno de mis amigos cruzó palabra con Fabricio Pérez, que es un chico que viajó (a Villa Gesell) el 17 de enero a la noche y llegó a la mañana, después del hecho de Fernando, y los rugbiers le avisaron que se vuelva porque 'había problemas'”.
Luego este hombre se peleó con Cinalli y Guarino, y agregó que lo "corrieron y patearon entre seis".
Cinco días más tarde la víctima relató que llegó a la casa de su abuela en la moto de un amigo, y un grupo de personas lo increpó.
Entre los atacantes se encontraba Lucas Pertossi, que le "metió un zurdazo en el ojo", que según Zapata casi le "arranca la cabeza".
"Cuando salté para atrás me caí, y me hice una fractura de platillo tibial. Pertossi me corrió con piedras y me robó la moto, expresó Zapata.
Después de este hecho, el agredido hizo la denuncia, y actualmente se encuentra enyesado.
Además, denunció que recibe amenazas por parte de la familia de Pertossi, y al respecto comentó que "ayer salí para cortarme el pelo a dos cuadras de casa, pasó un auto gris, que no pude ver la marca, con un grupo de cuatro o cinco personas y me gritaron 'ya te vamos a agarrar'".
Por último, manifestó "tengo miedo porque siempre andan más de cinco, nunca andan solos. Siempre atacan en patota, y así se manejan ellos desde hace mucho tiempo".