Plácido Domingo, que iba a cantar también en el Colón pero debió suspender su actuación por el conflicto gremial que persiste entre algunos empleados y las autoridades, recorrió anteayer las instalaciones del Coliseo porteño en una visita casi íntima. La disputa, que ya lleva más de seis meses (en diciembre hubo asambleas en el escenario y suspensión de funciones que no permitieron la finalización de la temporada), incluye el pedido para que las autoridades porteñas revoquen sumarios, desestimen una demanda civil radicada contra ocho empleados por “lucro cesante” –por $ 55 millones– y les otorguen un aumento salarial del 40%, según informó Clarín.