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“Comprendo tu llanto, la vida y el dolor”

El miércoles por la noche se presentó en el Lasserre “Decile a mi hija que me fui de viaje”, la comedia dramática en la que Martha González y María Valenzuela interpretan un contrapunto entre dos mujeres recluidas en la celda de una prisión; y junto a ellas, Julia Zenko da vida a dos celadoras y a una cantante de boleros. ¿Qué llevó a estas mujeres a la situación de encierro?

La francesa Denise Chalem es la autora de esta obra que ha sido presentada y premiada en varios países de Europa, y que en Argentina es llevada a escena por Jorge Azurmendi.


CARA Y CRUZ

Dos mujeres recluidas en la misma celda de una cárcel. Dos mujeres provenientes de diferentes clases sociales suponen dos maneras distintas de pensar/sentir la vida, pero como si se tratase de la cara y la cruz de una misma moneda, la situación de encierro a la que están sometidas las acerca, las obliga a vencer prejuicios, a comprender al otro y comprenderse a sí mismas.

La relación entre ambas comienza siendo fría y distante, pero cuando empiezan a compartir su pasado y los motivos por los cuales están ahí encerradas, se dan cuenta que no son pocas las aristas en común. En la riqueza o en la pobreza, “la miseria” humana parece ser la misma: la corrupción, las violaciones, la explotación, el incesto… (A veces no hace falta descender para vivir un Infierno; y como dice el personaje de la González: en la cárcel “cada una está sola con su propia mierda”).

Julia Zenko juega a lo que más le gusta en esta pieza: actúa y canta. Por un lado, interpreta a dos carceleras y asimismo aparece y desaparece de escena cantando una serie de boleros. Estos personajes son un “agregado” de la versión argentina; y su participación es un acierto excepcional.

En el caso de la cantante de boleros, ella nos habla de sentimientos como lo desgarrador del amor, la soledad, las contradicciones y las pasiones que despiertan en los distintos vínculos humanos. Esa mujer, con una estética que recuerda a las chicas Almodóvar, está por fuera del hilo de la historia, pero puede pensarse como la conciencia de los personajes, una conciencia atravesada por deseos, sueños, miedos.


EN EL MEDIO DE LA VIDA

La cárcel es un ambiente oscuro y cruel (aun cuando la de la obra tenga ciertos lujos como que no se ven en las cárceles argentinas, como una tele y una heladera). En ese lugar triste transcurre esta comedia dramática donde se permite el humor, un humor al que los personajes apelan quizás para soportar las situaciones de crudeza.

La ambientación realista permite generar una sensación de analogía (semejanza) con la realidad: los elementos de la escenografía son verdaderos, la iluminación y los sonidos, con efectos muy bien logrados, obligan a los espectadores a involucrarse en las situaciones que se van sucediendo.

Y sentirnos involucrados en una historia tan profunda, donde se muestra cuánto mal o cuánto bien una persona puede “hacer” a otra, también es un acierto.


FICHA TECNICA 

Y ARTÍSTICA

Autoría: Denise Chalem. Versión: Federico González Del Pino, Fernando Masllorens. Actúan: Marta González, María Valenzuela, Julia Zenko.

Vestuario: Teo Favergiotti. Escenografía: Daniel Feijóo. Iluminación: Manuel Garrido. Música: Martín Bianchedi. Producción: Javier Faroni. Dirección: Jorge Azurmendi.

Autor: María Florencia Forni

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