¿Ha notado una disminución en la cantidad habitual de su transpiración?
¿Le parece que su piel tiende a estar más seca y fría que antes?
¿Ha aumentado de peso en forma inexplicable?
¿Tiende a abrigarse más que antes?
¿Tiene dificultades para evacuar sin laxantes o los está usando más seguido?
¿Le han hecho notar que su voz es más gruesa?
¿Tiene frecuentemente sensación de pinchazos, de hormigueo o de corriente eléctrica en manos o pies?
¿Tiende a realizar sus actividades con más lentitud, o le han comentado que hace sus tareas con menor velocidad?
¿Le han comentado últimamente que tiene los ojos hinchados?
La respuesta afirmativa a la mayoría de las interrogantes anteriores debe hacer sospechar fuertemente en la posibilidad de hipotiroidismo, una enfermedad en la que la glándula tiroides produce cantidades insuficientes de hormonas. En forma abreviada, estas hormonas se llaman T3 y T4. Para la confirmación del diagnóstico es necesario un sencillo examen de laboratorio. Una vez diagnosticado, el tratamiento basado en la reposición farmacológica de las hormonas es muy efectivo. El hipotiroidismo afecta al 1% aproximadamente de la población general.
El autocuidado es el conjunto de estrategias, al alcance de la mayoría de la gente, que permiten de manera general, mantener la salud y prolongar la vida en condiciones óptimas.
El autocuidado incluye el manejo de informaciones como las anteriores, específicas o relacionadas con enfermedades definidas, y también el conocimiento –manifestado en conductas concretas- de que ciertos hábitos como el abuso del alcohol, el consumo de alimentos de alto contenido graso, el tabaquismo (cigarrillo, cigarro o pipa), son una amenaza para la salud y la calidad de vida. El autocuidado implica autoestima, implica vivir bien ahora y el resto de la vida.
Textual:
"La salud se construye todos los días. ¿Qué hizo usted HOY por su salud?" Mixcóatl.