Parece un “DejaVu”, algo que ya hemos vivido. Como si en esta época del año tuviéramos las mismas sensaciones, viéramos las mismas imágenes, escucháramos los mismos discursos que en años anteriores. Como si fuera una película que ya vimos y que podemos anticipar el argumento, lo que dirán los personajes y quizás hasta el final de la historia. Es porque evidentemente a esto ya lo vivimos.
A prácticamente una semana del tan anunciado inicio del ciclo escolar todavía hay más dudas que certezas, y más preguntas que respuestas. Es que el comienzo de clases dependerá de lo que diga el gobierno en primera instancia, en cuanto a oferta de incremento salarial se trata, y lo que expresen luego los docentes a lo largo y ancho de la Provincia. Claro, que para ese “ida y vuelta” una vez más, no quedará mucho tiempo, solamente cuatro días hábiles en los que se escucharán los mismos “cliché” de siempre. Las excusas del gobierno para justificar su propuesta, los argumentos de los docentes para explicar el rechazo y la sociedad enardecida llamando a los medios de comunicación para denostar a los educadores; aunque también habrá quienes los apoyen. Es que si la oferta salarial no conforma a los maestros los mecanismos gremiales no permitirán evaluar una segunda opción por la falta de tiempo e indefectiblemente se irá al paro. Algo que también ya vivimos.
La posibilidad de desactivar este conflicto latente siempre existe, las comisiones técnicas del sindicato y el gobierno estuvieron reunidas (un poco tarde) evaluando los diferentes ítems que hacen al complejo articulado por los que se compone un salario docente, para finalmente establecer un porcentaje final. Porcentaje que hasta el momento no trascendió y que se espera que se oficialice este lunes de boca de los propios protagonistas. Lo que sí ya se puede anticipar, es que si finalmente el porcentaje de incremento no se establece en el 25% inicial, el rechazo de la docencia a la propuesta está a las puertas y las medidas de fuerzas son inevitables, incluso más allá de lo que disponga u opine la conducción gremial. Es que en estos últimos años las bases docentes en los establecimientos educativos han demostrado tener voz propia y generar respuestas disidentes a las “sugerencias” de los negociadores directos. El debate interno que se da en el seno de AMSAFE obliga a quienes lo conducen a escuchar todas las voces aunque no sean justamente las que quieran escuchar. Por lo cual uno se pregunta si esta idea del Ministerio de Educación de dar a conocer una propuesta salarial con tan pocos días de margen, no se trata de una estrategia del gobierno para evitar ese debate y que todo se resuelva casi sin pensar, con el apuro propio de las circunstancias. O lo que sería más perverso aún, intentar generar un conflicto social que les otorgue un papel de victimarios a los docentes para luego acusarlos de “infanticidio pedagógico” por abandonar a la suerte del destino a niños que ya se encontraban con sus guardapolvos blancos ilusionados por comenzar su primer día de clases.
Sólo resta ver de qué manera afrontará el socialismo este conflicto latente, si podrá formular una propuesta convincente que atraviese, no sólo a los dirigentes gremiales, sino que llegue a los maestros de toda la Provincia. O si finalmente irá por el camino previsible y del cual ya todos estamos cansados que se repita todos los años.
MAS IMPREVISIONES
Cualquiera que conozca el funcionamiento de una escuela sabe que se trata de una institución compleja, con las coyunturas propias de un organismo que necesita de una planificación previa, que requiere de la coordinación de sus actores, que precisa de la articulación de sus propuestas pedagógicas. Una institución que no se “echa a andar” de un día para otro y que si hay algo que la desdibuja es la improvisación. Improvisación que repercute aún más cuando viene de las esferas políticas de las que depende y desde donde se deberían transmitir certezas.
Esta introducción tiene que ver con que, sumado a la incertidumbre generada por la cuestión salarial, todavía hay escuelas que no conocen quiénes serán sus docentes dado que los concursos de titularizaciones se van a realizar tres días antes de comenzar las clases. Como también hay maestros que no conocen su lugar de trabajo, ya que más allá de haberlo elegido en diciembre, recién el primer día de clases podrán trasladarse al mismo. Instituciones de la ciudad que cambian de un día para otro casi la mitad de su personal sin un sólo día de adaptación, planificación e inserción en la comunidad educativa.
Miradas desconcertadas de alumnos, padres, docentes y directores que intentarán acomodarse como puedan para que la rueda de la educación siga girando sin que nadie note nada. Mientras tanto en algún lugar de la Provincia una foto de algún jefe de prensa mostrará la sonrisa de las autoridades y su discurso impoluto diciendo que aquí no pasó nada y que, más tarde o más temprano, el ciclo escolar ha comenzado.