Una niña de 11 años que quedó embarazada tras ser violada por la pareja de su abuela fue sometida a una cesárea en el Hospital "Eva Perón" de la ciudad tucumana de Banda del Río Salí, a pesar de que tanto la menor como su madre habían solicitado la interrupción legal del embarazo (ILE).
La operación se realizó el pasado martes por la noche, luego de que el Sistema Provincial de Salud (SIPROSA) ordenara a las autoridades del hospital que llevara adelante el procedimiento en función de "salvar las dos vidas".
En ese marco, la médica Cecilia Ousset concurrió junto a su esposo, también médico, al Hospital Eva Perón en el que se realizó la intervención.
Si bien ella aclaró en diálogo con la prensa que es objetora de conciencia, contó que nadie quería hacerle la interrupción legal del embarazo a la menor en la institución en la que se encontraba internada.
La médica comentó que "Cuando llegamos a la habitación nos encontramos con un cuerpo infantil no desarrollado, que no es lo que nos habían dicho. Con un embarazo de 23 semanas a pesar que ingresó con una gestación de 16 semanas", relató Ousset.
Cuando ingresaron al quirófano, el anestesista, el instrumentador, la enfermera y todas las personas que estaban allí se declararon objetores de conciencia.
"No podíamos dar marcha atrás porque ya le habíamos dicho a la nena que la íbamos a ayudar", dijo Ousset, quien también explicó que la intervención no se podía hacer por vía vaginal, porque el cuerpo de la nena no estaba preparado. Finalmente el esposo de la médica le practicó la micro cesárea.