La compañía alemana Edding, que cuenta con una subsidiaria local desde el año 2000, decidió dejar de fabricar en la Argentina, cerró su planta ubicada en la provincia de San Juan y despidió a sus 18 empleados -llegó a tener 60-. Hace casi 20 años que fabricaban marcadores, resaltadores que ahora serán importados desde Alemania.
Leonardo Rosas, gerente general de finanzas de Edding, contó a BAE Negocios: "La debacle comenzó hace cuatro años con los altos costos, inflación, volatilidad del dólar, alta carga impositiva, altas tasas de interés, sumado a la fuerte caída del consumo y el ingreso de productos chinos. La caída en las ventas fue del 50%. Hace dos años que la planta trabaja al 25% de su capacidad, los costos fijos no pueden ser absorbidos".
La caída en las ventas fue del 50%. Hace dos años que la planta trabaja al 25% de su capacidad, los costos fijos no pueden ser absorbidos.