En plena temporada de caza menor vale la pena recordar algunos conceptos
que para algunos parecerán básicos pero, para quienes se inician en la caza,
pueden resultar instructivos. Quien caza con perro generalmente buscará caminar en contra del viento para
que este tome el aire de frente y le resulte más fácil encontrar rastros. Lo
que ocurre es que caminando de este modo llegará al alambrado que tiene al
frente y deberá retornar en dirección contraria con el viento en la espalda y
dificultando la tarea del perro. Por ello la manera aconsejable es caminar el
campo en forma perpendicular a la dirección del viento. De esta forma el perro
correrá delante con el viento en uno de sus laterales. Entonces el cazador irá
caminando perpendicular a la dirección del viento y haciendo zigzag de unos
diez metros para cada lateral. De esta forma abarcamos mayor cantidad de
espacio. Es necesario aclarar que por instinto el perro buscará desviar la dirección
para ponerse de frente al viento, pero aquí la habilidad del dueño como
adiestrador que deberá hacerse notar. Si el
perro insiste en tomar el viento de frente un truco que da bastante resultado
es darle la espalda al perro y caminar en dirección contraria, cuando el perro
nota esto volverá sobre sus pasos para ponerse delante del cazador quien
retomará su dirección inicial. Al llegar
al extremo del potrero se debe girar hacia un lateral unos veinte metros y volver
a caminar en zigzag de forma perpendicular al viento. Es muy común que el
perro -sobre todo cuando recién entra
al campo- se vaya un poco lejos y apunte una perdiz. Nunca hay que correr
hacia donde está el perro para levantar la perdiz. Si hacemos esto estaremos
educando mal al perro. El cazador no
debe seguir al perro sino que el perro debe ir por donde el cazador
quiere. Otra recomendación que hacíamos
la semana pasada es pasar dos veces por el mismo lugar ya que a veces las
perdices se corren hacia un lateral para luego volver al mismo sitio. Sucede a veces que llegamos a una esquina y
encontramos una concentración de aves tal que vuelan por todos lados
(encontramos el “dormidero” dicen algunos)
y entramos a disparar a todas pudiendo perder varias en los pastos
altos. En esos casos es necesario hacer un alto, no seguir caminando para que
las aves no entren en estampida y permitirnos decidir cuál es la mejor forma de
caminar el sector. La caza de perdices con perro aunque parezca sencilla tiene sus secretos y
el dominarlos hacen la diferencia entre un buen cazador y uno que solamente
camina por el campo con una escopeta.