En el año 1626, era Gobernador del Río de La Plata don Francisco de Céspedes, quien deseando poblar el margen del Río Uruguay, comisionó al padre Jesuita Roque Gonzáles de Santa Cruz, para que fundara la reducción de Nuestra Señora de los Santos Reyes de Yapeyú.
En febrero de 1627, el padre Gonzáles, conjuntamente con los padres Durán y Romero dieron comienzo a la obra con cien indios charrúas.
El pueblo comprendía unas 16 hectáreas, con sus construcciones de piedra, adobe y tejas; llegó a tener en 1767, más de 48.000 vacunos.
El 6 de abril de 1774 se hizo cargo como teniente gobernador don Juan de San Martín, casado con Gregoria Matorras.
El 28 de febrero de 1778, nació don José de San Martín, el cual se trasladó con sus padres en 1783 a Buenos Aires, para luego embarcarse para España.
El pueblo, cuna del héroe, fue incendiado el 13 de febrero de 1817, no quedaron de la antigua misión nada más que unas taperas ocultas por la maleza.
El gobernador de Corrientes don Juan Pujol se ocupó de la reconstrucción, además entregó tierras gratis a los pobladores. Debido a las malas mensuras, la casa donde nació el Libertador pasó a dominio privado.
El agrimensor Martín Zapata concluyó con la nueva mensura, manifestando que en la manzana N° 45, en el costado Sur, se hallaban las ruinas de la casa de San Martín.
Como homenaje al Libertador, se levantó el 12 de octubre de 1899 una columna conmemorativa en la plaza y ese día Cecilia Ruidíaz, donó al Gobierno el terreno de la manzana 45, donde estaban las ruinas de la Casa Histórica.
El pueblo de Yapeyú, hoy San Martín, fue declarado lugar histórico, por decreto N° 24.455 de 6 de octubre de 1945.
Extractado del texto "Los monumentos y lugares históricos de la República Argentina", que me fuera donado por Gerardo Piedrabuena.