La Justicia Federal de Venado Tuerto ordenó 24 allanamientos en el Sur de la provincia de Santa Fe, y demoró (entre otras personas) a un personal del Comando Radioeléctrico de Rufino y a un policía Federal de Venado Tuerto, sospechados de integrar una banda que comercializaba material estupefaciente.
La misma se dedicada al menudeo, y era articulada por cabecillas que están privados de su libertad en la cárcel de Coronda.
Según Aire de Santa Fe, fue un trabajo conjunto de Gendarmería (en V. Tuerto) y de agentes de Asuntos Internos de Santa Fe (en Rufino).