El domingo 28 de septiembre de 1997 se realizó el acto de entrega, inauguración y bendición de la capilla dedicada a la Virgen del Rosario de San Nicolás, que fuera donada por la Fundación Alfredo Williner en memoria de Magdalena Rosa Armando de Williner, madre de quienes integran la entidad de bien público.
Conviene recordar que años atrás en ese lugar funcionó el Club Ilolay, siendo convenientemente reciclado.
En la oportunidad, los integrantes de la citada Fundación entregaron la capilla al entonces obispo diocesano Héctor Romero, continuando con la misa en recordación de Hilda Williner de Curiotti y demás familiares fallecidos y posterior bendición del templo, en el marco del 25º aniversario del barrio Ilolay ubicado al suroeste de Rafaela.
La obra fue realizada por la empresa en construcciones José Lescano de nuestra ciudad. El terreno con frente sobre calle Sacripanti tiene una superficie de unos 1.000 m2. La capilla cuenta con un salón de 175 m2 para albergar a los fieles y otros servicios: baños, cocina, asadores y sacristía.
El proyecto fue encargado al Estudio de Arquitectura e Ingeniería Albrecht-Balangero. Las pautas formales y funcionales se establecieron en varias reuniones entre las autoridades del Obispado de Rafaela y de la Fundación Williner.
La intervención se basó en definir ingresos y en el diseño de la torre de la capilla, teniendo en cuenta el diseño de la arquitectura existente. Así surgió una forma identificada como una reformulación de la tradición hispano-americana. Los techos se facetaron hasta rematar en una cúpula, siendo la altura total de la torre de 12 m. Además, se colocaron dos campanas computarizadas.
La advocación de este templo responde a las apariciones de la Virgen en la ciudad de San Nicolás a partir del 25 de septiembre de 1983 a Gladys Quiroga de Motta, constituyendo uno de los santuarios marianos de mayor convocatoria.
Esta capilla depende de la parroquia San Rafael y se rezan misas los segundos domingos del mes a las 11 horas.