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Buenos Aires: la Avenida de Mayo

Alguien dijo alguna vez, que la Avenida de Mayo es francesa por concepción, española por adopción y porteña por concreción. Recorrerla es disfrutar de su arquitectura diversa y cautivante colmada de edificios que le dan significativo realce y jerarquía urbanística.

Para hablar de esta simbólica arteria de Buenos Aires, es menester referirnos al intendente que ideó su trazado y que sobresalió por haber realizado un gobierno municipal de excelencia. Tenemos que trasladarnos a las postrimerías del siglo XIX. El 10 de mayo de 1883 es designado intendente municipal don Torcuato de Alvear (el cargo en aquel entonces no era electivo). Su nombre completo era Torcuato Antonio de Alvear y Saénz de la Quintanilla y era uruguayo, habiendo sido nombrado en el cargo por el presidente Julio Argentino Roca y gestionó ante Bernardo de Yrigoyen a la sazón Ministro del Interior de Roca. Perteneció al grupo denominado como “Generación del 80”. Torcuato de Alvear era hijo del general Carlos María de Alvear, amigo de San Martín, Director Supremo hacia 1815 y vencedor de la batalla de Ituzaingó. Además fue el padre de Marcelo T. de Alvear, presidente de la república (1922-1928). Torcuato de Alvear admiraba la París finisecular, dotada del encanto urbanístico que le propinó el Barón George Haussmann alcalde en los tiempos de Napoleón III: amplias avenidas, espacios verdes profusos, y generosa arboleda en sus calles y paseos. Quería convertir a Buenos Aires en la París de América y tuvo que defender su posición en el Congreso: horrorizaba la idea de cortar al medio las trece manzanas que iban desde la Plaza de la Victoria hasta la Avenida Entre Ríos. Finalmente se aprobó dictándose la ley 1583.

Alvear se rodeó de asesores talentosos, tal el caso del paisajista francés Carlos Thays (aún hoy se nota su influencia en parques y paseos de la ciudad), abrió y transformó calles y avenidas, las dotó de abundante arbolado y construyó empedrados en numerosas arterias de Buenos Aires. El inicio de la transformación fue la apertura de la Avenida de Mayo en el tramo Plaza de Mayo y la Plaza de los Dos Congresos. Fue inaugurada el 9 de Julio de 1894. Una curiosidad: por esta avenida nunca circularon tranvías; hacia 1920 lo hacían los colectivos criollos. En 1911 la Compañía de Tranways Anglo Argentina Limitada logró la concesión de las obras a cielo abierto del primer subterráneo del hemisferio sur inaugurado en 1913. Hoy es la línea A de la red de subterráneos de Buenos Aires.

La intendencia otorgó franquicias a todos los que quisieran construir sobre la nueva avenida; el efecto fue positivo: todos querían estar presentes en el nuevo paseo y así comenzaron a levantarse edificios importantes. Se fue poblando de hoteles y la colectividad española se fue afincando en el lugar. El primer emprendimiento de este tipo que abrió sus puertas fue el Gran Hotel España (1897) y para 1910 ya se contabilizaban 18 establecimientos hoteleros. Hay dos de ellos que tienen una rica historia: el Castelar (1929) y el Majestic (1904) a los que me referiré en mi próxima entrega. Hasta entonces.


Bibliografía.: Argentina los años dorados. Dodero Cros. Un siglo de historia. Roberto Mori. Argentina secreta. Parise.







Autor: Redacción

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