BUENOS AIRES, 6 (NA). - La moda de tatuarse la piel se extendió en los últimos tiempos y, en contrapartida, muchos quieren borrarlos o cambiarlos.
La terapia láser parece ser la más efectiva, aunque a veces deja un tipo de decoloración en la piel. El éxito del procedimiento, muchas veces, está determinado por el tamaño y el color del tatuaje. Algunos consejos para tener en cuenta.
La tendencia a marcar el cuerpo con tinta es en estos momentos muy popular entre famosos y no tan famosos, pero generalmente entre los muy jóvenes. Pero otros, tal vez los menos, llegan al dermatólogo para que les borre los tatuajes por distintos motivos. La terapia de láser parece ser la más efectiva, aunque a veces deja un tipo de decoloración en la piel.
El éxito del procedimiento depende del tamaño y del color del tatuaje. Los multicolores son los más difíciles. Los monocromáticos, en negro o azul oscuro, reaccionan más favorablemente al láser.
No obstante, el tratamiento no tiene resultados inmediatos. También requiere de paciencia, se necesitan horas para el tratamiento y se necesitan varias sesiones. Algunos tatuajes pueden ser borrados completamente, otros tienen una decoloración significativa, por lo que se necesita que sea un especialista el que realice esta técnica.
Recientemente ha salido una nueva técnica para deshacer los tatuajes sin dolor, sin cicatrices y de forma definitiva es el láser Q-Switch y es muy efectiva. El tratamiento no tiene resultados inmediatos. También requiere de tiempo y se necesitan horas para realizarlo y puede tardar más de un año en borrarse totalmente.
Se debe aplicar mucha energía en muy poco tiempo sobre la tinta para disolver las partículas de color en el tatuaje y así se logra que el organismo del paciente las elimine a través del sistema linfático en los siguientes dos o tres meses.
De esta manera, tras varias sesiones de láser espaciadas, la piel queda idéntica, sin el tatuaje anterior y sin necesidad de curaciones por las quemaduras, porque no existen.
Hasta ahora, las técnicas convencionales de láser destruían los tatuajes entrando en la piel hasta llegar a la tinta, con la que se producían quemaduras y cicatrices.
En la eliminación de los tatuajes, los dermatólogos suelen utilizar diferentes tipos de láseres, como el Q-swiched y el rubí. La luz del rayo láser actúa sobre la capa de piel pigmentada, sin lesionar la circundante. La gran ventaja del láser se halla en que cicatriza a la vez que borra la zona tatuada.
No obstante, los tonos brillantes, como los de color rojo y verde, son en ocasiones resistentes a este tratamiento. El resultado final, que se obtiene tras varias sesiones, dependerá de la profundidad a la que se implante el pigmento, el tipo, el color, sobre todo, la extensión del dibujo. No obstante, en la piel siempre quedará una huella más o menos tenue de que una vez estuvo tatuada.
Otros sistemas para borrar los tatuajes son electrocoagulación, la criocirugía y la extirpación quirúrgica. Pero no todas las personas pueden hacer que el tatuaje desaparezca de su cuerpo así de repente, ya que aquellos que contienen pigmentos metálicos, muy propios de los tatuajes, estarán para siempre y los de color rojo y amarillo tienen una dificultad añadida, aunque no son tampoco imposibles de borrar.
Como medida de precaución, es recomendable no tomar sol en los días siguientes a la sesión de láser y beber mucha agua, ya que su absorción favorece la hidratación de la piel y la eliminación de las partículas de tinta por el sistema linfático.
Muchas veces cuando tantos chicos buscan borrar el tatuaje es porque quieren nuevos diseños para cubrir el anterior y renovarse, como si se tratara de su vestuario.
Los dermatólogos que realizan la práctica de quitar los tatuajes con láser señalan que deben tener cuidado. Es decir, hay muchos lugares en los que se tatúa sin ninguna medida sanitaria, pero una aguja mal esterilizada puede transmitir varias enfermedades, tales como hepatitis, tétanos, tuberculosis y otras. Se tiene que buscar tanto un especialista en tatuajes que ya tenga años haciéndolo y que sea reconocido como profesional y ver que el establecimiento esté en buenas condiciones sanitarias. La persona que lo haga debe usar guantes, estrenar agujas con cada uno de sus clientes y usar material esterilizado.
Los tatuajes también pasan de moda y a veces se "imponen cambios", especialmente en los más jóvenes.