BUENOS AIRES, 13 (NA). - El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió ayer al canciller Felipe Solá, a quien le propuso concretar un encuentro con el mandatario Alberto Fernández el próximo 1 de marzo en Montevideo, Uruguay. En el marco de la reunión que se extendió por 50 minutos en el Palacio de Planalto, Bolsonaro se mostró dispuesto a mantener una entrevista con el presidente argentino, que de concretarse sería el primer cara a cara entre ambos mandatarios tras el cambio de gobierno en Argentina.
El presidente de Brasil propuso el 1 de marzo como fecha posible porque los dos estarán en la asunción de Luis Lacalle Pou como presidente de Uruguay.
El encuentro de Solá con Bolsonaro fue catalogado por Cancillería como "cálido" e interpretado como una buena señal de cara a la construcción de una fluida relación bilateral, luego de las críticas del mandatario vecino al kirchnerismo.
"También dialogaron sobre la posibilidad de que el Mercosur promueva y genere acuerdos de libre comercio con terceros países", informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Solá le describió al presidente de Brasil "la situación económica y social del país" y le solicitó "el apoyo de su país en el marco de la renegociación de la deuda que lleva adelante Argentina".
Antes de reunirse con Bolsonaro, el canciller estuvo con su par local, Ernesto Araujo, con quien analizó "cuestiones del Mercosur".
"La misión que encabezo tiene como objetivo discutir las cuestiones del Mercosur, las cuestiones bilaterales para el país hermano, en un marco de acercamiento. Este es un viaje de amistad y calidez entre los dos países que hacía muy necesario. Por eso estamos acá", dijo Solá, en una declaración oficial a periodistas en Brasilia.
En una conferencia conjunta, Araújo aseguró que "Brasil tiene la expectativa de contar con una alianza con la Argentina".
Por su parte, Solá expresó que "su responsabilidad es transmitir al gobierno brasileño lo que ocurre en la Argentina, que está en una recesión profunda con una caída muy importante del consumo y la capacidad adquisitiva, y con una inflación excesiva. Todo esto en el marco de tener una deuda externa absurda!". "Hemos conversado con franqueza. Celebramos seguir manteniendo una relación muy fuerte", agregó.
EL MEJOR SOCIO
La economía brasileña es la principal economía de América Latina, con un PBI que en el 2018 alcanzó 1,9 billones de dólares. Datos de la Secretaria de Comercio Exterior (Secex) de Brasil muestran que la balanza bilateral en 2019 registró un superávit para Argentina por U$S 838 millones.
Las exportaciones argentinas hacia Brasil alcanzaron U$S 10.552 millones, mientras las importaciones desde el país vecino totalizaron U$S 9.714 millones.
Los datos oficiales indican que los productos de manufactura industrial representan el 68 por ciento de lo que Argentina exporta al gigante sudamericano, mientras el 17 por ciento son productos primarios, el 12 productos de manufactura agropecuaria y el 3 restante lo ocupa el rubro combustibles.
Como contrapartida, 88 por ciento de lo exportado por Brasil hacia Argentina se concentra en productos de manufactura industrial, 7 productos primarios, 4 manufacturas agropecuarias y un 1 por ciento en combustibles.
Los 10 principales productos exportados por Argentina al país gobernador por Jair Bolsonaro en 2018 fueron vehículos de carga, automóviles de pasajeros, trigo en grano, polímeros plásticos, autopartes, motores para vehículos, naftas, malta sin tostar, leche en polvo y papas preparadas.
Desde el Palacio San Martín remarcaron que Brasil representa un "actor significativo" en el escenario de inversiones en nuestro país: en el 2017 ese país abarcó el 6 por ciento de la posición de inversión extranjera directa (IED), con un monto de U$S 4.536 millones y con el sector de industria manufacturera como el que concentró la mayor parte de las inversiones.
Sobre un total de 9.000 empresas exportadoras argentinas, 3.500 colocan sus productos en Brasil. Por eso, el gobierno nacional busca potenciar el intercambio comercial, sobre todo en la exportación de alimentos con valor agregado, como lácteos (leche y quesos y lactosuero), oliva, carnes (bovina y ovina), vinos, frutas, agroquímicos, plásticos, sus manufacturas, y medicamentos.