ROMA, 13 (AFP-NA) .- El presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi, abandonado por su ex aliado Gianfranco Fini, se juega el futuro de su equipo en un voto de censura en la Cámara de diputados, que si prospera hará caer a su gobierno tras dos años y medio de mandato.
Los pronósticos son tan inciertos que el presidente, Giorgio Napolitano, que no tiene un papel ejecutivo pero cumple un papel esencial en caso de crisis, bromeó diciendo que "sólo quien posea una bola de cristal" puede prever el resultado de la votación.
Berlusconi pronunciará un discurso este lunes a las 08H00 GMT en el Senado, y luego en la Cámara de diputados. Al día siguiente, al mediodía, las dos asambleas votarán casi simultáneamente: la cámara alta, una moción de apoyo al Gobierno, y la baja una moción de censura.
En el Senado, el partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad (PDL) y su aliado de derecha, Liga del Norte, disponen de una sólida mayoría. En la Cámara, sin embargo, su presidente Gianfranco Fini y 35 diputados que lo han secundado en su rebelión prometen dejar en minoría a Berlusconi, votando la moción de los centristas liderados por Pierferdinando Casini.
"Si la oposición de izquierda (Partido Demócrata, PD, e Italia de los valores, IDV) y los centristas y futuristas (pro Fini) mantienen su promesa, se abrirá una nueva fase, cuya dirección será monopolio del jefe del Estado, tal como prevé la Constitución", explica a la AFP Giacomo Marramao, profesor de filosofía política en la universidad Roma III.
Los comentaristas se pierden haciendo cábalas sobre el número de diputados dispuestos a votar por o contra Berlusconi, y estiman que todo podría incluso jugarse con una diferencia de un voto.
A la espera, ambas fuerzas se movilizaron este fin de semana.
El sábado, el PD sacó a las calles de Roma a decenas de miles de manifestantes para "transmitir un mensaje de confianza y de cambio a Italia", según su líder, Pierluigi Bersani. "No se puede continuar así, Berlusconi debe irse a su casa", afirmó.
Bersani y Fini han denunciado tentativas de los partidarios de Berlusconi de comprar a algunos diputados.
El ex juez Antonio Di Pietro, líder de IDV, presentó una denuncia y se ha abierto una investigación en Roma sobre la presunta "compra" de parlamentarios.
Pero Berlusconi no se arredra. Ayer, miles de personas se manifestaron en unas cien ciudades italianas para apoyarlo, bajo la consigna "Todos con Berlusconi por Italia".
"Todos decimos no a quien tenga la desvergüenza de traicionar el voto de los ciudadanos, pero esperamos que nadie lo haga", declaró Berlusconi en un mensaje de video refiréndose a los disidentes de su partido. "Obtendré la confianza", afirmó también.