Nuestra ciudad cuenta con cuatro bulevares que la dividen en igual número de sectores. Asimismo, posee 19 avenidas, que son arterias de mayor importancia que el resto de las calles, ya sea por su ubicación, circulación y/o vía de enlace.
Una de ellas, es la Av. Aristóbulo del Valle. Ubicada en el cuadrante Sur-Este de la ciudad, determinado por los bulevares Hipólito Yrigoyen y Santa Fe con una longitud aproximada de 2,5 kms.
Nace al oeste en Yrigoyen culminando al este en calle Río de Janeiro. Cubre realmente la numeración municipal comprendida entre el 0 al 2600. Tiene doble sentido de circulación desde Río de Janeiro a Constitución, ya que a partir de esta y hasta su nacimiento el sentido es solamente este-oeste.
En el tramo de doble circulación vehicular posee un pintoresco cantero central, adornado por distintas especies arbóreas; algunas de las cuales son florales.
En ese recorrido, a la altura municipal del 950, encontramos la parroquia de Fátima, la cual hace un tiempo viene siendo objeto de una importante remodelación y ampliación. Frente a esta, y en el cantero central, se ubica el Parque de la Salud, de moderna arquitectura y uno de los atractivos más visitados, el cual se lo ve remozado y muy bien cuidado.
Hacia el este, y en la intersección con calles Francisco Ramírez y Manuel Obligado, se localiza el paso a nivel perteneciente al FF.CC. Nuevo Central Argentino al que lo cruza el FF.CC. Gral. Belgrano, sector que ha sido remodelado y ampliado hace muy poco tiempo tanto a uno como a otro lado del mismo, favoreciendo el fluido vehicular que, con la obra realizada tiempo antes desde el cruce con Benito Anduiza hasta Río de Janeiro, han descentralizado el tránsito, dándole a todo el sector un crecimiento digno de mencionar.
Otra línea del FF.CC. Belgrano la corta a la altura de J. A. Alvarez, donde la calle tiene una elevación de más de dos metros. Como la mayoría de las avenidas, es una importante colectora y distribuidora del tránsito, atravesando por su parte media en su primer tramo al barrio Mosconi, y en el extremo este al Villa del Parque, mientras que en su centro, entre calles Constitución y Fco. Ramírez, se constituye en el límite sur de los barrios Central Córdoba y Villa del Parque, siendo el extremo norte del Fátima y del Villa Podio.
Es límite Sur de las concesiones N° 281, 2828, 283 y 284, y Sur de las N° 297, 298, 299 y 300. Recibe oficialmente su denominación por medio de la carta-ordenanza sobre nomenclatura de calles y numeración de edificios, que en la carta del 10 de octubre de 1909 fuera dirigida por el entonces presidente de la Comisión de Fomento Pedro Avanthay al ministro de Gobierno Calixto Lassaga, en la que le señalaba: "Tengo el honor de elevar a consideración del Ministro de Gobierno el siguiente proyecto de ordenanza aprobado Ad referéndum por esta Comisión de Fomento en sesión de regir, con el objeto de que se digne prestar su aprobación definitiva, salvo la mejor opinión de S.S. Art. 1°. Considerándose la necesidad que existe de proceder a la nomenclatura de calles del centro urbano." Fdo. Pedro Avanthay - Pte. Comisión de Fomento de Rafaela.
Con el correr de los años se ha visto una permanente evolución en esta avenida, que llevada de la mano de su modernización y funcionalidad, produjo una dinámica de crecimiento, tanto en la parte edilicia como comercial, dando lugar a su vez a un reflorecer de los barrios que la utilizan, muchos de los cuales deben parte a esto.
Transitándola se notan dos sectores muy bien determinados, como lo son el comprendido entre su nacimiento y calle Constitución (0-600), el cual posee las características de una calle común, con un solo sentido de circulación (Este-Oeste), donde se nota la senda vehicular -de pavimento, salvo la primera que es de adoquinado-, con marcado deterioro, debido al paso del tiempo y uso, y por las obras públicas realizadas que no lo reconstituyeron adecuadamente.
Sus casas son las más antiguas; aunque algunas se ven remozadas, otras fueron demolidas dando lugar a nuevas e importantes por su porte y líneas arquitectónicas. Varias destinadas a comercios. Sus veredas son mayoritariamente de baldosas. Sus árboles, en gran proporción, están presentes por las especies de Fresnos y Alamos, estos de gran tamaño.
Fuente: Arnaldo Rachella, LA OPINION, 10/2/2008.