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Autoridad familiar

Ser padres es siempre difícil. Un permanente aprendizaje. Y siempre quedan " materias pendientes". Por ello es bueno conversar en el matrimonio, y con otros matrimonios que también tengan hijos.

¿Y por qué no acudir a esa fuente de sabiduría que es la oración? Como sugerencia para que los padres puedan elaborar sus propias oraciones, les acerco una plegaria de René Trossero ("queremos vivir una autoridad servicial") que aparece en un librito suyo que recomiendo: "Rezamos en familia":

"Señor Jesús, tú te presentaste en medio de nosotros con toda la autoridad de Dios, en la cercanía servicial del amigo. Tú condenaste a los que usan la autoridad para dominar y someter a los más débiles, y enseñaste a tus discípulos a vivir la autoridad como un servicio a sus hermanos.

Ayúdanos, Señor, para que en  nuestro hogar vivamos tu misma autoridad, llena de amor y de respeto, firme y comprensiva, fuerte y llena de ternura, exigente y servicial al mismo tiempo.

Que los padres no usemos la autoridad para hacer sentir un poder que domina, sino para manifestar el amor que ayuda a crecer. Que los hijos vivan y sientan la autoridad paterna, no como un peso que hace pesado el camino o un límite que empobrece, sino como una manifestación del amor, al servicio de su crecimiento en la libertad creadora.

Señor, queremos en nuestro hogar una autoridad evangélica, que nos una a todos en la armonía familiar, y no una autoridad pagana, que nos separe a todos en la rivalidad y en la discordia.

Confiamos en que tú nos ayudarás con tu presencia para que la vivamos en el diálogo comprensivo y no en la imposición violenta. Queremos buscar juntos tu voluntad y no luchar para imponer la nuestra.

Así, Señor, atentos a tu manifestación en cada uno, descubriremos como familia el camino de nuestra obediencia a tu Palabra y tu autoridad nos hará crecer a todos en la libertad y en el amor".

Ser una autoridad servicial es, en definitiva, imitar las convicciones, los sentimientos y las conductas de Jesús, quien "no vino para ser servido sino para servir" (Mc 10,45).

Autor: Redacción

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