Información periodística brindada por distintos medios de Buenos Aires, indican que la mujer habría estado en el auto en el que llegó la banda, y ambos participaron de la violenta intervención a tiros a la Comisaría de San Justo, donde recibió dos balazos la sargento Rocío Villarreal.
Todo indicaría que pretendían rescatar a Leandro Aranda, detenido por asesinar a un joven al que acusaba de "mejicanearle" 70 kilos de cocaína.
Por otra parte, trascendió que la esposa del delincuente (se ve claramente el rostro del hombre en grabaciones de cámaras de videovigilancia) fue detenida anoche, y se señala que la banda es de Lugano.
TRASLADO DE PRESOS
Nueve de los detenidos alojados en la Comisaría fueron trasladados a la Unidad 2 de Sierra Chica, y otra cantidad similar fue llevada a la Unidad 30 de General Alvear, según fuentes del Servicio Penitenciario bonaerense.
En la Fiscalía de La Matanza se investiga lo sucedido, además de deslindar responsabilidades sobre porque varios de los detenidos contaban con teléfonos celulares en las celdas, y por qué había 45 personas detenidas en un lugar donde solamente pueden estar 18.
Se destaca que entre los reclusos se encontraban individuos acusados de distintos delitos, como homicidio, robo agravado y violación a la ley de drogas.
ESTADO DE SALUD DE LA SARGENTO
Rocío Villarreal, de 25 años de edad, sufrió dos heridas de bala y tras ser intervenida quirúrgicamente dos veces en el Hospital Paroissien, fue trasladada a una clínica de Villa Crespo
De acuerdo a la prensa porteña, se encuentra en estado delicado, estable y sedada, en tanto Pablo Molietti -jefe de guardia del Sanatorio Fitz Roy al que la sargento fue trasladada- aclaró que "el estado es crítico, el cuadro de estas pacientes que ingresan con heridas por arma de fuego resulta muy grave".
Luego agregó "sufrió una lesión pulmonar, tuvo un neumotórax, una lesión en el diafragma, en el hígado y el riñón. Además, también a nivel de la vértebra dorsal D1", a la vez que puntualizó "aparentemente fue un solo proyectil que ingresó por el antebrazo y desde allí por el tórax hacia el abdomen".
PREOCUPACION
En tanto, Fabian Perroni, jefe de la Policía Bonaerense, explicó detalles del ataque y advirtió que hay preocupación en todo el cuerpo policial por la evolución de su compañera.
"Estamos muy preocupados todos los compañeros por su estado de salud. Ella estaba trabajando en la guardia de la Comisaría junto a otros compañeros y de repente, a las cinco de la mañana paró un vehículo, y sufrió este ataque", dijo Perroni.
Además aclaró que el momento del ataque la oficial no llevaba puesto el chaleco antibalas, porque desarrollaba tareas dentro de la dependencia.