El domingo último ALPI realizó su te-bingo con la participación de unas 200 personas en la sede vecinal del barrio Ilolay. "La idea estuvo a cargo de los jóvenes profesionales y fue un éxito", destacaron su presidenta María del Carmen Pecantet y la terapista ocupacional Claudia Ortega ante la consulta de un cronista de LA OPINION.
En la organización trabajaron unas 40 voluntarios entre los jóvenes, empleados y el apoyo de los familiares. "Queremos agradecer a los que colaboraron con las donaciones y a los asistentes", agregaron.
Lo recaudado se destina al sostenimiento de la institución porque casi no recibe ayuda oficial, a excepción de la Comisión Asesora Municipal del Discapacitado, contando con el aporte de las cuotas de socios y los servicios a personas con mutuales.
Este te sirvió como promoción del categorizado centro de rehabilitación a los efectos del encuadre legal para personas con discapacidad a niveles nacional, provincial y local. La entidad fue renovada en su edificio de calle Agustín Alvarez 367; para consultas llamar al teléfono 506454.