Esta no es una noticia ni una entrevista periodística, y en el mejor de los casos, antes o después de leer estas líneas, escuche el tema del autor (porque decididamente la música llega al corazón más que las palabras).
“La Navidad de Luis" (León Gieco)
"Toma Luis, mañana es Navidad/ un pan dulce y un poco de vino,/ ya que no puedes comprar.
"Toma Luis, llévalo a tu casa/ y podrás junto con tu padre/ la Navidad festejar.
"Mañana no vengas a trabajar,/ que el pueblo estará de fiesta/y no habrá tristezas...
"Señora, gracias por lo que me da,/ pero yo no puedo esto llevar/porque mi vida no es de Navidad. Señora, ¿cree que mi pobreza/ llegará al final comiendo pan/ el día de Navidad?
"Mi padre me dará algo mejor,/ me dirá que Jesús es como yo,/ y entonces así podré seguir... Viviendo, viviendo,/viviendo, viviendo,/viviendo, viviendo,/ viviendo, viviendo”.
Convencida de que la pobreza de una persona no acaba cuando come un pedazo de pan dulce el día de Navidad, y que la verdadera pobreza no es la pobreza material, regalo a los lectores la letra de esta canción.
Este 24 de diciembre por la noche, chicos y grandes, ricos y pobres, esperaremos regalos. Algunos esperan obsequios de Papá Noel, otros de personas más reales, otros prefieren hablar de Niño Dios… Y parafraseando otro tema musical: ¿si Dios fuera uno de nosotros? ¿Dónde encuentra cada persona a su propio Niño Dios?
Navidad es para muchos sinónimo de festejo y alegría, pero quizás porque los antagonismos se llevan bien, para muchos otros esta fecha implica un poco de tristeza o nostalgia. Tal vez porque en esos días florecen recuerdos de seres queridos que ya no están, o porque se piensa más en lo que no se tiene. O quizá porque les toca pasar las fiestas en un hospital o trabajando.
Querido lector, que durante el año leyó comentarios a veces un poco atolondrados: lo invito a cantar y hacer cantar, a regalar pequeños y enormes gestos. Porque los fuegos artificiales son fugaces, pero las sonrisas y los agradecimientos se graban en el alma. ¿Dónde encuentra cada persona a su propio Niño Dios?