Entre cazadores se escucha a
menudo: “Mi perro anda bien... pero no apunta” o a veces “Tiene buen olfato,
pero no me trae las perdices”. Estos
problemas, que lejos de ser aislados son muy comunes, tienen su origen, en la mayoría
de los casos, en fallas del entrenamiento del cachorro. Hay perros en los que la actitud del cobro y
marca son innatos, es decir que sin que nadie les enseñe desde muy pequeños ya
rastrean, apuntan y traen. Esta
disposición del perro está emparentada con la genética del animal, tanto con la
pureza de la raza como con que sus antecesores hayan sido buenos
cazadores. Pero por lo general, el mayor
porcentaje de los cachorros requiere un adiestramiento previo. La oportunidad se presenta para quien tiene
un cachorro y está encarando la difícil tarea de entrenarlo.
El cobro, es decir que el perro
nos traiga la presa abatida, tal vez es lo más sencillo de enseñar. El clásico
método de la pelotita cuando tiene dos o tres meses es la forma iniciarlo. Posteriormente se utilizará un atadito de
plumas sobre algo blando (un rollo de trapo por ejemplo) para que el perro se
acostumbre al contacto con las plumas en la boca y que no requiera demasiada fuerza y presión de las mandíbulas para levantar la supuesta presa. La voz de mando debe ser corta y sonora. Lo
más común es ordenar ¡Traiga! O ¡Traé! Hay que recordar que los perros aprenden
por asociación entre la acción y la recompensa o castigo. Por ello cuando la actitud sea la correcta unas
caricias estimularán al animal. Por el contrario cuando no obedezca un ¡No!
Enérgico y acompañado de un suave golpe (por ejemplo con un diario enrollado)
serán suficientes. Nunca se debe abusar del
castigo, siempre debemos tener presente que estamos trabajando con un animal y
que este es nuestro compañero de caza. También hay que tener presente que los perros tienen muy poca
concentración por lo que el lugar elegido deberá estar libre de distracciones
(otros perros, chicos, etc.). La marca o
acción de señalar dónde está la pieza, si no es innato cuesta un poco más
enseñarlo. Para ello se utiliza el mismo
paquete de plumas, pero esta vez atado a un hilo y este al extremo de una caña
de 2,5 a
3 metros
aproximadamente. Se deposita en el piso
y cuando el perro lo quiere agarrar se lo saca rápidamente ayudado por la
caña. Se deja acercar al perro hasta
bien cerca del señuelo y cuando lo va a agarrar nuevamente se lo saca. Esta
acción repetida muchas veces hace que el perro prevea que el señuelo o la presa
va a saltar por lo que estará expectante y empezará a apuntar. Aquí la acción se debe acompañar con una voz
de mando ¡Quieto! Como para evitar que el can se abalance sobre el
señuelo. Estos son sólo algunos consejos
que a la mayoría de los cazadores les han dado buen resultado. Lo más importante es tener la paciencia
suficiente como para persistir en la enseñanza. Los períodos de entrenamiento no deben ser muy largos ya que aburren y
cansan al perro y hacen que pierda interés por el juego. Lo ideal es menos
tiempo pero mayor cantidad de veces. Y
el consejo más importante: lleve a su perro al campo en todas las oportunidades
posibles, es la mejor forma que aprenda a cazar.
Algunos tips
para el Mandubé
Conversando con pescadores más
experimentados nos hacían algunas recomendaciones para la pesca del Mandubé ya
que en esta época hay muchos. El Mandubé toma generalmente carnada viva:
mojarras o coluditas (pequeñas morenitas). Se deben encarnar de tal forma que
puedan vivir el mayor tiempo posible. Un pescador nos decía que prefiere
engancharla con el anzuelo cerca de la cola permitiendo, de esta forma, que se
mueva más en el agua. Si se la encarna del lomo, el anzuelo debe pasar por
debajo de su columna vertebral pero sin dañar mucho los órganos internos.
Algunos, también prefieren encarnarla por la boca pasando el anzuelo por el
maxilar inferior. El aparejo es el usual, con plomada corrediza y según algunos
resulta más rendidor no utilizar chicote de acero sino nylon ya que le permite
trabajar mejor a la carnada. Si se puede ver que los Mandubés están cazando en
la superficie o el lugar es muy playo se puede intentar sin la plomada. Los Mandubés cazan mojarras cerca de la costa así que detectado un buen lugar es
conveniente bajarse de la lancha y arrojar desde tierra firme. En nuestra zona existen dos variedades de
Mandubés siendo el Pico de Pato el que tiene mejor carne. Una vez un guía
preparó “Mandubé Acordeon”. Al Mandubé le hizo unos cortes en el lomo cada dos
centímetros pero sin llegar hasta el final. Luego así entero lo echó en el
aceite hirviendo hasta que esté bien dorado. Con los cortes el pez se va
arqueando tomando la forma de un acordeón. Se sirve uno por persona espolvoreado
con perejil y rociado con unas gotas de limón. No olvidarse de la copla: “Ya listo a cada bocau, un traguito de vino le has de
echar, porque el Pescau necesita mucha “Agua” pa’ navegar”.
Pesca: algunos
consejos
Nunca vayas a pescar con alguien
que hace de la pesca lo más importante de su vida. Nunca salgas a pescar con
alguien que tiene el ego muy grande y la humildad muy chica. Nunca salgas a pescar con
alguien que está apurado. Nunca salgas a pescar con
alguien a quien no le interesan los árboles, los pájaros o el río. Nunca vayas a pescar con alguien
que sabe evadir controles, pagar menos, pescar más, navegar más velozmente, ir
o volver más rápido. Porque no pescarás, no la pasarás
bien y tal vez… no volverás.