La historia lo destaca como el responsable de proyectar Esperanza, la primera colonia agrícola de la Argentina que actualmente es ciudad cabecera del departamento Las Colonias. En junio de 1853 estaba manos a la obra para capitalizar al máximo una de las decisiones políticas incorporadas en la Constitución Nacional aprobada apenas un mes antes: promover la inmigración para poblar un país con grandes llanuras listas para producir.
Finalmente los planes se materializaron con la formación de esta colonia cuando en 1856 inmigrantes suizos, alemanes y de Bélgica y Luxemburgo se instalaron en un campo donde todo estaba por hacerse. Según el contrato que había firmado Castellanos con el Gobernador de Santa Fe en ese entonces, Don Domingo Crespo, debía traer 1000 familias europeas en grupos de 200, a cada una de las cuales el gobierno entregaría 33 hectáreas para labrar, de las que serían propietarios al cabo de 5 años, animales, útiles de labranza y semillas.
Si bien las poblaciones de esta región no tienen un acto de fundación en el sentido que se le otorgaba en los tiempos de los adelantados españoles cuando exploraban el continente y en un ritual procedían a crear un pueblo, no está mal decir que Castellanos fue un fundador de colonias.
"Aarón Castellanos nació en Salta el 8 de agosto de 1800 y era hijo de Marcos Castellanos Jauregui y de Doña Magdalena de Velasco. Se casó con Secundina de la Iglesia y Castro con la que tuvo 15 hijos. Una de sus hijas fue doña María Mercedes Castellanos casada con don Nicolás de Anchorena y Arana, que fuera designada por el Santo Padre, Condesa Pontificia. Su familia estuvo afincada en Salta desde el siglo XVIII", se indicó en un artículo publicado hace un año por este Diario.
Cuando muere en Rosario el 1 de abril de 1880, el diario La Capital de esa ciudad realizó un reconocimiento a su obra y su espíritu emprendedor en esta frase: “La sociedad de Rosario está de duelo. La República debe estarlo, reconociéndolo como un verdadero heraldo del progreso”.
En 1890, cuando Santa Fe decide subdividir su territorio en departamentos para una mejor organización y administración política de su extenso territorio, se resolvió que esta región que tiene a Rafaela como la ciudad más importante sea denominada Departamento Castellanos.
Años después, en 1927, la propia Rafaela también rescata la figura de Castellanos para designar una de sus calles ubicadas en el barrio Central Córdoba. A través de la Ordenanza Nº 327 del 7 de mayo de 1927 entonces se coloca su nombre a una calle que nace en bulevar Santa Fe y avanza hacia el sur en una distancia de siete cuadras. Después su trayecto se interrumpe con las viviendas FONAVI del barrio Central Córdoba para retomar entre el 800 y el 1.000.