Balance político

Notas de Opinión 06 de enero Por
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El balance político del año que finalizó muestra que la elección del Papa argentino no sólo es el hecho más relevante del primer trimestre, sino de todo el año. Es un hecho de características religiosas pero de gran trascendencia por tratarse del primer Papa no europeo desde los inicios de la cristiandad, el primero no italiano en varios siglos y el primer jefe de la Iglesia Católica que es latinoamericano. Todo ello le da un significado que trasciende por mucho a la Argentina. Pero su elección inevitablemente tiene consecuencias políticas en su país natal. Se trata de una figura de la Iglesia argentina que había tenido posiciones enfrentadas con el kirchnerismo y, a siete meses de su elección, es claro que las diferencias no se han superado. La existencia de un Papa argentino ha potenciado el rol político de la Iglesia en Argentina y ello se ha hecho evidente con su planteo contra el avance de la droga. En el último mes del año, la Comisión de Pastoral Social convocó a las fuerzas políticas a firmar un compromiso de acción contra esta amenaza y lo firmaron todas las fuerzas políticas opositoras, desde el PRO hasta Pino Solanas, pasando por la UCR, el peronismo Disidente y el Socialismo. El gobernador Scioli no asistió al acto de la firma, como sí lo hicieron Massa, Macri, Binner, Sanz, Solanas, etc., pero adhirió al documento. Fue la única figura del oficialismo que lo hizo. Este hecho, al cerrar el año, puso en evidencia que por ahora la Iglesia es el único actor con capacidad de unificar la oposición en una emergencia y además muestra que las diferencias entre la Iglesia y el kirchnerismo se mantienen pese a la elección de un Papa argentino.En el segundo trimestre, posiblemente el hecho político más relevante fue el llamado #18A, la tercera movilización de protesta convocada desde las redes sociales. Se movilizaron en los diversos centros urbanos del país más de un millón de personas. Mostró un activismo creciente de los sectores medios contra el kirchnerismo, en un proceso que se había iniciado el 13 de septiembre del 2012 y ampliado el 8 de noviembre. Con esta gran movilización, confluyeron en el segundo trimestre del año otros dos hechos de fuerte impacto: la difusión que alcanzaron las denuncias del periodista Jorge Lanata en su programa de televisión en Canal 13 del Grupo Clarín y la decisión de Sergio de Massa de presentarse como candidato a diputado nacional en la provincia de Buenos Aires. El encadenamiento de estos tres hechos volcó la opinión independiente en contra del gobierno a poco tiempo de la elección legislativa y su anticipo, que fueron las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El reclamo contra el gobierno no se centró en lo económico como suele suceder, sino en lo político. Massa sería la figura que sabría representar poco tiempo después esta voluntad de cambio. Mientras tanto la Presidente embistió contra la justicia y buscó tomar su control a través de la llamada reforma judicial, dado que el campo de batalla con el Grupo Clarín, que se desarrollaba a través de la ley de medios, se había trasladado a éste ámbito. El 8 de mayo visitó Argentina el Presidente venezolano Nicolás Maduro y junto con la Presidenta argentina presidieron en un estadio de fútbol un acto celebrando la sanción de la ley de reforma judicial -después frustrada por la justicia- bajo la consigna de “San Martín y Bolívar primera independencia, Kirchner y Chávez segunda independencia”.En el tercer trimestre del año el hecho político central fueron las PASO realizadas el 11 de agosto, en un ciclo electoral que se proyectó a la elección legislativa del 27 de octubre. En ambas elecciones el oficialismo quedó por debajo de un tercio de los votos, perdió en los grandes distritos e incluso en otros chicos, donde históricamente no había perdido nunca. Pero el efecto derrota fue marcado por el resultado en la provincia de Buenos Aires, que tiene casi 40% de los votos del país y donde en las PASO se impuso por 5 puntos la lista encabezada por Massa y en las elecciones esta diferencia a su favor se incrementó a 12 puntos, oportunidad en la cual ganó en 20 de los 24 municipios del Gran Buenos Aires. El gobierno desconoció la derrota, argumentando que seguía siendo la primera minoría y que sumados sus aliados mantenía el control del Congreso en el período 2013-2015, aunque hubiera perdido algunas bancas.
 La noche de las PASO la Presidenta dijo “esto ya nos pasó en 2009 y nos recuperamos” y en la de las legislativas ordenó a sus dirigentes festejar como victoria el resultado, cuando ya había delegado funciones en el Vicepresidente Boudou por su enfermedad, que la tuvo fuera del ejercicio directo del poder hasta entrado noviembre. Pero el oficialismo mostró su capacidad y decisión de ejercer el poder al lograr semanas después de las PASO la prórroga de la emergencia económica por dos años del Congreso y dos días después de las legislativas el fallo de la Suprema Corte declarando constitucional la ley de medios. Si bien la elección dejó la sensación de que otro mandato de Cristina Kirchner se había hecho imposible, el gobierno ratificó que usará el poder hasta el último momento.
En el último trimestre del año el hecho central es la crisis social que irrumpió en diciembre. La Presidenta en noviembre retornó al poder con limitaciones, reorganizó su gabinete y ratificó la decisión de “profundizar el modelo” con la designación del nuevo ministro de Economía (Kicillof) y con un nuevo Jefe de Gabinete (Capitanich), cuya imagen se desgastó rápidamente. En la primera quincena del mes tuvo lugar la huelga policial más extendida de la historia argentina y al mismo tiempo la ola de saqueos cuantitativamente más importante, en la cual murieron 15 personas y posiblemente más, al no haber información oficial. En la segunda quincena la puja salarial que desataron los aumentos policiales y el malestar por los continuados cortes de electricidad, junto con uno de los máximos históricos de temperatura, crearon una crisis social que comienza a impactar sobre la economía y puede generar consecuencias políticas. El gobierno responde ignorando los problemas, como lo hizo la misma Presidenta bailando al conmemorarse los 30 años de democracia, y ejerciendo el poder en plenitud, al lograr ya con el Senado en su nueva conformación el acuerdo para el ascenso del controvertido jefe del Ejército (Milani).En conclusión: el hecho más importante del primer trimestre y seguramente del año fue la elección del Papa Francisco, la que tiene consecuencias políticas inevitablemente; la movilización del #18A, lo fue del segundo trimestre, que al converger con las denuncias de Lanata y la decisión de Massa de ser candidato acentuaron el giro opositor de la opinión independiente; la elección con sus dos secuencias -las PASO y las legislativas- implicó una fuerte derrota electoral para el oficialismo, quien pese a ello no perdió su capacidad de ejercer el poder; por último, el año cierra con una crisis social que el gobierno prefiere ignorar, con un nuevo gabinete desgatado prematuramente y la Iglesia jugando un rol político importante.

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