La corrupción

Editorial 18 de enero Por
En Latinoamérica, Uruguay y Chile son los países más transparentes, ubicándose la Argentina en cambio, en el otro extremo.
La desigualdad, el crimen organizado y el desgaste de las instituciones, son tres de las principales causas que motorizan la corrupción, aunque existen también otros aspectos influyentes. Con analizar hasta qué punto se registran esas referencias en un país -el nuestro, por ejemplo- puede disponerse de una perspectiva bastante aproximada de hasta qué punto alcanza desarrollo la corrupción.
Transparencia Internacional es una ONG de origen alemán que se dedica a esta clase de estudios, publicando informes anuales en los cuales se pueden apreciar las oscilaciones que se registran en cuanto a la corrupción. Veamos entonces lo que sucede en Latinoamérica, región en la cual sus tres principales economías como lo son Brasil, México y Argentina, se encuentran asoladas por este flagelo, en tanto que en el extremo contrapuesto aparecen Uruguay y Chile como los dos países más transparentes. Donde en cambio se pueden hacer los negocios más "sucios" son Venezuela y Paraguay.  Este es entonces, un somero panorama sobre la corrupción en nuestra región, que por supuesto nos descalifica, ya que la Argentina en este rubro se viene debatiendo siempre en las posiciones finales, comparable con países de escasa monta y consideración internacional.
El de Transparencia Internacional se trata de un estudio elaborado con encuestas de opinión a agentes económicos sobre su percepción de la corrupción, realizado en 177 países del mundo. En principio, lo que puede decirse más de algunos datos ya referidos en el párrafo anterior, es que no muestra demasiadas variantes respecto al informe correspondiente a 2012. Más bien tiene utilidad como recordatorio sobre el abuso de poder, los negocios secretos y los sobornos y coimas que continúen prevaleciendo en el mundo, y además, lo que debe decirse es que la corrupción no es un mal endémico que puede solucionarse de un año para otro, apenas solucionarse en algunos aspectos si es que realmente existe una firme convicción de llevarlo adelante. Por ese motivo, es entonces que las variaciones son escasas de año a año, tratándose de mejorías que, en caso de registrarse, requieren de un proceso de muchos años, pues se trata de una concepción muy complicada de erradicar.
La puntuación para establecer el ordenamiento, va desde cero puntos (sumamente corrupto) a 100 (muy transparente), siendo Uruguay con 73 puntos quien encabeza el listado de los países latinoamericanos, apareciendo luego Chile muy cerquita de 71, pudiéndose luego mencionar a Puerto Rico 62, Costa Rica 53, Cuba 46 y Brasil 42.  En las posiciones más bajas se encuentran Venezuela con 20, Paraguay 24, Honduras 26, Nicaragua 28 y Guatemala 29, mientras tanto existe un lote intermedio conformado por El Salvador y Perú con 38 puntos, Colombia y Ecuador 36 cada uno, Panamá 35, y luego compartiendo el sitio con 34 puntos están la Argentina, México y Bolivia.
Venezuela, con apenas veinte puntos, tiene su pésima calificación según se puntualiza en algunos considerandos y comentarios realizados respecto a este posicionamiento, en virtud del fuerte desgaste que han tenido allí todas las instituciones, consecuencia del control y sometimiento que ha hecho de todo el aparato estatal el presidente Nicolás Maduro, donde casi ya no existen ni la justicia ni las autoridades electorales, mientras que el poder legislativo se encuentra absolutamente limitado en su desempeño.
Respecto a la Argentina, el año pasado terminó con 34 puntos, uno menos que en 2012, apareciendo en una posición decididamente mala y además, aunque no pronunciando, con tendencia al agravamiento ya que está en descenso. Desde este lugar, será excesivamente complicado el poder mejorar con cierta rapidez, en especial por el lugar desde el cual se parte. El perfil general, continúa siendo de muy poca transparencia.
Ya en nivel mundial, Dinamarca y Nueva Zelanda son los dos países más destacados a nivel transparencia, manteniendo también un buen nivel los nórdicos como Noruega, Suecia y Finlandia, que desde siempre han marcado el rumbo en este sentido. Un dato saliente, es que fue España el país que más retrocedió en el mundo en materia de corrupción, inmerso en una crisis que viene desde hace muchos años y que cada vez hace sentir más sus efectos. En cuanto a los más corruptos se menciona a Somalía, Corea del Norte y Afganistán.

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