Una novia y un padre

Policiales 11 de enero Por
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La novia de Gabriel Rodríguez, quien era oriundo de la localidad de Henderson y fue una de las víctimas fatales por la caída del rayo en Villa Gesell, le escribió una carta de despedida a través de una red social y lo recordó como una "buena persona, buen amigo, hijo y novio". Romanella Pereyra Noblia, de 15 años y con quien Gabriel Rodríguez salía desde hacía dos meses, le escribió ese texto de despedida, tras su muerte en el balneario "Afrika".
Entre otros conceptos, la carta decía que "Ese último beso que nos dimos cuando te ibas, que pensamos que era el último por 8 días y no, era el último para siempre", escribió la adolescente. 
En la misiva la joven contó los planes que tenían de formar una familia y de tener hijos. "Mi amor, mi gran amor... Hacía poco que empezábamos la relación, pero ya le habíamos puesto todas las fichas. Que vos rayabas zanahorias y batías crema porque a mí no me gusta hacer eso, a mí me tocaba planchar y lavar los platos. Tres hijos porque pensabas que cinco, como yo quería, iban a ser difíciles de mantener", puso la chica en su cuenta de Facebook.
"Tantas cosas lindas hablamos -continuó-, que hoy, de un día para el otro, quedan en la nada...", agregó. "Tan buena persona, tan buen amigo, hijo y novio fuiste que cuesta creer todo esto... Estabas en el lugar que querías estar,
de vacaciones con tus amigos. Hacía tiempo que venías ahorrando para poder hacer este viaje que ninguno pensamos que iba a terminar así", continuó. Por último le agradeció "infinitamente" por "todos los momentos que pasamos, sin ninguna discusión" y comentó que le "hacía muy bien estar" con él.
Por otra parte, Fabio Irustia, el padre de Agustín, el joven de 17 años que murió fulminado por el rayo aseguró ayer que ya no tiene "más vida" desde que su hijo falleció en sus brazos. "No puedo entender por qué Dios nos hizo esto, me hubiera llevado a mí", dijo el hombre desconsolado y sin poder contener el llanto. Agustín era una promesa del voleibol de la provincia de San Luis, de donde son oriundos.
"Para mí sigue vivo. Estoy soñando con que van a venir a despertarme para decirme que todo esto es una pesadilla", agregó aún impactado por la realidad que le toca vivir. Irustia comentó, sin contener el llanto, que Agustín murió en sus brazos y relató que al momento de la caída del rayo "estaba toda la familia reunida”. "Al rato escuchamos una explosión y terminé con el cuerpo de mi hijo tirado, el más chico también, mi sobrina de la vida también falleció (Priscila Ochoa de 16), es increíble lo que nos ha pasado", expresó.

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