Rafaela, sobre las lluvias y otras húmedas curiosidades

Locales 12 de enero Por
Florencio Racca es un meteorólogo aficionado que lleva un ajustado registro de lluvias en la ciudad, medidas en su domicilio de calle Rivadavia. Con esos datos, el autor elaboró esta interesante nota. En 2013 hubo aquí 43 precipitaciones con un total de 1.017 milímetros. En julio no cayó siquiera una gota y noviembre fue el más llovedor con 303 milímetros.
Mañana del primer día de enero de 2014. Timbre. En la puerta mi amigo Florencio "Fiurens" Racca me saludaba enarbolando un papel escrito a pura birome. "Fiurens" fue uno de nuestros primeros traductores y actor en varias
de las obras de teatro en piemontés que supimos representar y hoy, ya retirado de la escena, ocupa su tiempo en actividades aún más interesantes.
No traía esta vez textos en la vieja lengua de los nonos sino algo más original; el fruto de un año de mediciones realizadas en su propio domicilio de calle Rivadavia. Al leerlas me dije; esto merece una nota. Se trataba de un listado de las lluvias registradas durante todo el año 2013 casi en pleno centro de nuestra ciudad de Rafaela, pero con el agregado de ciertos condimentos especiales que llamarían seguramente la atención de muchos lectores. Transcribo entonces, con su consentimiento, los datos obtenidos sobre las precipitaciones ocurridas durante todo el pasado año:
Enero: viernes 4: 31 mm - domingo 24: 35 mm - jueves 31: 10 mm. Total 76 mm.
Febrero: viernes 1: 22 mm - sábado 2: 8 mm - domingo 17: 60 mm - lunes 18: 30 mm - miércoles 20: 5 mm - domingo 24: 8 mm. Total 133 mm.
Marzo: sábado 2: 80 mm - lunes 11: 42 mm. Total 122 mm.
Abril: lunes 1: 40 mm - martes 2: 3 mm - jueves 11: 95 mm - domingo 28: 15 mm. Total 153 mm.
Mayo: miércoles 1: 14 mm - jueves 2: 3 mm - viernes 3: 28 mm - martes 14: 2 mm - viernes 19: 5 mm - lunes 29: 5 mm. Total 57 mm.
Junio: domingo 9: 22 mm. Total 22 mm.
Julio: Total 0.
Agosto: lunes 8: 3 mm Total 3 mm.
Setiembre: lunes 14: 1 mm - domingo 22 : 10 mm. Total 11 mm.
Octubre: jueves 10: 15 mm - viernes 11: 14 mm - sábado 12: 2 mm - sábado 26: 22 mm - jueves 31: 17 mm. Total 70 mm.
Noviembre: viernes 1: 88 mm - viernes 8: 35 mm - sábado 9: 35 mm -domingo 10: 44 mm - viernes 15: 27 mm - lunes 25: 42 mm - martes 26: 5 mm - miércoles 27:  27 mm . Total 303 mm.
Diciembre: viernes 6: 2 mm - domingo 8: 42 mm - sábado 28: 2 mm - domingo 29: 14 mm - martes 31: 7 mm. Total 67 mm.
El total de agua caída durante 2013, producto de las 43 precipitaciones registradas en Rafaela, fue entonces de 1.017 mm.
A partir de aquí "Fiurens" comienza a jugar con esos datos e informa lo siguiente: Nos dice que el día en que más llovió sobre Rafaela fue el jueves 11 de abril con un total de 95 mm. El día de menos lluvia fue el 14 de septiembre; solamente 1mm. Los días números 5, 7, 13, 16, 21, 23 y 30 no tuvieron registros de lluvia en todo el transcurso del año. En cambio los días números 1 fueron bendecidos con agua 4 veces, el 2 también 4 veces, el 3 una vez, el 4 una vez, el 6 una vez, el 8 tres veces, el 9 dos veces, el 10 igual, el 11 tres veces, el 12 una vez, el 14 dos veces, el 15 una vez al igual que los días números 17, 18, 19, 20 y 22. Y sigue: el 24 dos veces, el 25 una vez, el 26 dos veces, el 27 una vez, el 28 dos veces y por último el 29 y el 31 tres veces cada uno.
Hubo un mes en el que no llegó a caer ni siquiera una gotita partida por la mitad, y ese fue julio. Por el contrario, el que más precipitación recibió fue noviembre con 303mm. Observando los días de la semana nos dice "Fiurens" que fueron
pasados por agua los lunes seis veces, los martes cuatro veces, los miércoles tres veces, los jueves seis veces, los viernes nueve veces, los sábados seis veces y los domingos nueve veces.
Por último nos hace notar que en el transcurso de los meses de junio,  julio, agosto y septiembre solamente llovió sobre Rafaela 36mm.
Interesantes datos, ¿no es así?... le agradecí al entusiasta meteorólogo aficionado y le solicité la exclusiva de un similar informe para dentro de un año. Y ya iba a colocar un punto final a la nota cuando me dije: no puedo cerrarla así, sin algo más. Debo aumentar el conocimiento que adquirió el lector sobre esto de las lluvias, debo proporcionarle algunas observaciones de mi propia cosecha, de esas que derriban viejos mitos y creencias populares. Y entre varias elegí las que a continuación detallo:
No es verdad que cuando las gotas de lluvia provocan globitos en los charcos significa que seguirá lloviendo mucho más. En varias oportunidades noté la presencia de los citados globitos unos minutos antes del cese de la precipitación y sucedió que después, durante un mes, no hubo lluvias.
He llegado a la conclusión de que tampoco es verdad que cuando llueve se casa el diablo, o una viuda. En el transcurso del año que pasó he visto que muchas veces llovió con sol y hasta tres veces durante el mismo día.
Opino que con los aumentos que sufrió el combustible en su precio, sumado a la creciente cantidad necesaria para mantener el fuego del infierno debido al gran número de clientes que le llegan a diario -y que cada vez son más- no
creo que el diablo tenga la suficiente fortuna, el tiempo ni las ganas de contraer tantos. En cuanto a las viudas, ya no se casan, hoy en día las reincidentes no acostumbran pasar por ese burocrático trámite que sólo sirve para dividir herencias obtenidas en primeras nupcias y arrepentirse en segundas nupcias.
Por último debo informar que no ha variado mayormente la tendencia que tuvo siempre la lluvia en cuanto a su manera de precipitarse, y eso a pesar de las modas cambiantes y a la idea, muy popular hoy en día, de actuar en contra de cuantas leyes andan por allí. Ella, imperturbable, sigue cayendo de arriba hacia abajo aunque muchas veces he registrado cierta inclinación de las gotas hacia el norte, en clara subordinación a los vientos de tormenta que soplan en esta tierra. Debo admitir que, en el transcurso del año que pasó, dos veces he visto precipitar casi horizontalmente con la consecuencia de que muchos árboles quedaron en esa misma posición. En estos casos a la lluvia se la puede culpar únicamente de ablandar la tierra, lo otro es un claro acto de protesta arborícola dirigido a provocar cortes de calles -muy de moda hoy- a raíz de que sus raíces son hachadas en nombre del progreso y que sus copas, mal podadas, sólo crecen en altura. Espero que estas protestas no se conviertan en habituales y lleguen a afectar aún más la continuidad y la cantidad normal de milímetros necesarios de lluvias. Quiero decir; no vaya a ser que a algún funcionario se le ocurra prohibir los chaparrones con viento.
En fin, aún tengo más reflexiones e importantes conclusiones sobre las lluvias, pero ahora considero que sí llegó el momento de colocar el punto final y dar por terminado este húmedo informe elaborado gracias al trabajo serio de Florencio Racca y a las observaciones no tan serias del autor de esta nota.
Agradecemos a Florencio "Fiurens" Racca
[email protected]

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