Ceschi

Información General 09/07/2015
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Independencia

¿Festejamos la independencia que tenemos, o la que quisiéramos tener? Las dos: porque existen a la vez el ya y el todavía no. ¿Quién puede negar que somos un país independiente, en lo formal? Tenemos gobierno propio, aceptación mundial de nuestra soberanía, voz en los grandes foros internacionales...
Pero, de hecho, ¿hasta dónde llegan nuestras capacidades de decisión? "Por razones incomprensibles para la mayoría del pueblo, se permite que otros hagan planes para nuestra economía; que impongan límites a nuestras investigaciones y logros técnicos; que condicionen nuestros proyectos culturales y educativos, o fijen para nuestro país políticas de población que nada tienen que ver con nuestra geografía".
Tal vez usted se sorprenda al saber a quién pertenecen estos conceptos. No se trata de un político, ni de un economista, sino de un obispo, más exactamente de monseñor Eduardo Miras, desde su condición de arzobispo de Rosario. Lo dijo en el curso del mensaje pronunciado en la catedral rosarina el 25 de Mayo de 1998.
Todo ello, agregó, "nos hace perder identidad y nos va sumiendo cada vez más en la pobreza de todo orden... Mimetizados con los modelos que el poder de la riqueza nos impone desde afuera, vivimos un vaciamiento moral y espiritual que debilita la cohesión nacional, con el consiguiente desánimo de los argentinos para asumir con decisión y sacrificio las grandes metas del bien común".
Más adelante expresó que el amor a la Patria "también es un amor cristiano que no permite ser reducido a sus símbolos, ni se agota en las manifestaciones festivas de sus días recordatorios. Para el cristiano su responsabilidad patria forma parte de su vida moral. El amor a ella y el servicio que se le preste forman parte del deber de gratitud y de la virtud de la piedad".
"Cualquiera sea nuestra responsabilidad en la sociedad política -dijo también entonces- debemos a la Patria la honra de la lealtad, anteponiendo su bienestar a cualquier amiguismo y apetencia personal o sectorial. Todo lo que atente contra la fe social: la mentira, la palabra incumplida o la intromisión en la privacidad y la falta de interés por el cuidado del honor ajeno, llevan a destruirla".

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