Buscó conocer y hacer la voluntad de Dios

Información General 10/01/2014 Por
La misa fue presidida por el arzobispo Luis Moretti en la catedral de Salerno, acompañado por 70 sacerdotes para despedir al padre Carmelo Greco. Estuvieron sus hermanos Teresa y Miguel, familiares y un número importante de fieles.
ROMA.- En la mañana de ayer participé de la misa concelebrada en la catedral de Salerno, presidida por el arzobispo Luis Moretti, acompañado por setenta sacerdotes, para despedir al padre Carmelo Greco en su pascua hacia la casa del Padre. Estuvieron presentes sus hermanos Teresa y Miguel, familiares y un número importante de fieles.
“El padre Carmelo a lo largo de su vida, en diversos lugares buscó conocer y realizar la voluntad de Dios”. Monseñor Moretti manifestó que esa fue su gran búsqueda desde joven, ingresando a la Congregación de los Hermanos Maristas, luego siendo ordenado sacerdote y sirviendo en el presbiterio de Rafaela, y en los últimos años en su reingreso a la diócesis de Salerno, donde había nacido y fue ordenado diácono. "Un signo de mi afirmación -continuó diciendo- es que en la rápida e improvista enfermedad que se le despertó, siempre se mantuvo sereno ofreciendo todo a Dios por la Iglesia y su misión".
Explicó que la Iglesia es la familia de Dios y la misa la gran celebración de la fe y de la esperanza de realizar en plenitud la vocación de amor que nos regaló Jesús. "Hemos venido a esta celebración para reforzar nuestros vínculos de amistad con el padre Carmelo, expresar que nuestra comunión sigue viva con él y a interceder por su ingreso en la casa de Dios. Valoramos su testimonio de trabajo generoso y sabiduría pastoral en el Tribunal regional de Salerno, donde ayudó a tantas familias a encaminar situaciones difíciles en sus vidas", agregó Moretti.
Al conocerse mi presencia, pude recibir el reconocimiento agradecido de varios sacerdotes hacia la persona de Carmelo por su testimonio de fraternidad y su dedicación al trabajo en el Tribunal Eclesiástico donde tenía bajo responsabilidad el 30% de las causas matrimoniales.
De mi parte, agradezco a Dios la amistad y los espacios de servicio que pude compartir con Carmelo en la diócesis de Rafaela. Y la comunicación que compartimos en los últimos días de su vida. Sesenta días atrás estando en Roma, vino a concelebrar la misa en la Iglesia Nacional Argentina y me compartió tener una molestia en una de las piernas.
Luego, me tuvo al tanto del agravamiento de su enfermedad, del cáncer que le tomó el hígado y se ramificó con rapidez y fuerza. Lo visité y recé con él tres días cuando estuvo internado en el hospital Gemmelli aquí y la semana pasada en un hospital en Salerno adonde había regresado.
Su testimonio de fe y serenidad en esa dura prueba fortalecieron mi vivencia cristiana. Podemos pensar que la comunidad diocesana de Rafaela tiene un nuevo intercesor a quien invocar junto a Dios.

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