El Hospital atiende a más de diez accidentados por día

Locales 30 de septiembre Por
Los datos corresponden a estadísticas propias confeccionadas por la Guardia del Hospital SAMCo “Dr. Jaime Ferré”, explicadas por el Dr. Norberto Williner, quien está a cargo del área. El 84% de los accidentados atendidos son motociclistas, y de ese total, el 70% no usaba casco.
Analizando los números que surgen de las estadísticas propias con que cuenta la Guardia del Hospital SAMCo Rafaela “Dr. Jaime Ferré” respecto de los accidentes y de las personas accidentadas que allí se atienden, estos dejan helado al desprevenido lector.
Según se desprende del informe citado de la Guardia del Hospital de Rafaela, fechado al 31 de diciembre de 2012, en promedio, ingresan al nosocomio de 10 a 12 accidentados por día.
De esos accidentados, el 84% corresponde a siniestros protagonizados por conductores de motocicletas o ciclomotores,
que llegan a la Guardia del Hospital en ambulancias o por sus propios medios.
Y no termina allí. De ese 84% de accidentados que son motociclistas, de los que llegan con traumatismo de cráneo a la Guardia del Hospital, 7 de cada 10, es decir el 70% no llevaban casco. Estos demoledores datos surgen, no sólo de las estadísticas obtenidas del efector público de salud, sino también de una entrevista mantenida con el Dr. Norberto Williner, quien reviste como coordinador de la Guardia del Hospital “Jaime Ferré”.

MUERTES
Si creíamos que estaba todo dicho, hay que decir que no, que hay mucho más.
Muchos de los accidentados que llegan a la Guardia del Hospital provienen no sólo de Rafaela sino también de distintos puntos del departamento Castellanos.
Y atención. En lo que va de este año 2013 en el Departamento Castellanos (entre el 1 de enero y el 27 de septiembre), ya hay 36 muertos por accidentes en este año, de los cuales 16 eran motociclistas, surge de estadísticas de archivo propias que elaboramos en LA OPINION.

PANORAMA
Si bien los accidentes no tienen horario, una buena parte de ellos se produce en los horarios pico -por ejemplo las 12:15- donde todo el mundo sale de su trabajo desesperado por llegar a su casa.
También ocurren en los fines de semana cuando irresponsables conductores -tanto de motos como de automóviles- protagonizan las famosas “picadas”, que no necesariamente necesitan de una pista en particular, sino que muchas de ellas tienen lugar en los semáforos a la salida de los boliches. Justo es reconocer que pistas también hay, por si alguien gusta: prolongación de bulevar Lehmann y Av. Aristóbulo del Valle sirven de ejemplo en las madrugadas de los fines de semana. Ni hablar cómo se potencian estas conductas cuando hay alcohol en sangre, aunque es justo reconocer la esforzada labor que realizan los controles de alcoholemia a la salida de boliches que despliega Protección Vial y Comunitaria de la Municipalidad local.
Las conductas irresponsables no terminan allí: se ven circular motos de 110 cc. con tres o cuatro pasajeros, o a veces hasta una familia entera, la mayor parte de ellos sin casco. No hace falta irse a los barrios, estos casos se observan tranquilamente a pocas cuadras de la Plaza principal de la ciudad. Contribuye al aumento de este fenómeno lo difícil que se hace acceder a un auto a familias humildes que a duras penas llegan con la canasta básica a fin de mes.
Si está al alcance del presupuesto más modesto la compra de una moto en 24 o hasta 36 cuotas presentando sólo el DNI y un recibo de sueldo, lo que lo convierte en un vehículo apto para desplazarse, pero no debería ser con la familia a cuestas.
Los que saben dicen que para frenar una moto a 40 km por hora, se necesitan 60 metros, y la gran mayoría de los motociclistas eso no lo saben, poniendo en peligro su vida y la de terceros. Se agrega que para obtener una licencia de conducir de una moto no se requiere demasiada experiencia, siendo este a la hora de un accidente, un medio de movilidad mucho más peligroso que un automóvil.

POR EDAD
Según las estadísticas de la Guardia del Hospital, los porcentajes de accidentes según grupos etáreos atendidos en el nosocomio en 2012, permite ver con claridad que el 63% de los accidentes los protagonizan personas jóvenes: de entre 15 a 34 años (21% de entre 15 a 19 años, 18% entre 20 a 24 años, y 24% conductores de entre 25 a 34 años), sin hacer distinción en el tipo de vehículo.

SEGUN EL
VEHICULO

Como se dijo anteriormente el 84% corresponde a siniestros protagonizados por conductores de motocicletas.
Discriminando este 84%, tenemos que, el 47% son accidentes entre autos y motos, el 24% caídas de motos, el 9% choques entre dos motos, y el 4% entre bicicleta y moto.
También se llevan el 8% de los accidentados conductores de autos, un 4% bicicletas con autos y un 2% peatones con algún vehículo.

A CARGO DE
LA GUARDIA

En este contexto dialogamos con el Dr. Norberto Williner, quien reviste como coordinador de la Guardia del Hospital “Jaime Ferré”, quien ofreció interesantes consideraciones.
“Lo que vemos es preocupante porque uno conoce de las campañas de utilización de casco y de concientización -dijo-, y llama poderosamente la atención que exponencialmente sean cada vez más frecuentes los accidentes de tránsito”, estimó.
Sobre la afectación de recursos para accidentados, tomados del presupuesto anual de salud pública, Williner señaló que, “hay que destinar mucho material, personal, y recursos de salud pública a disposición de este tipo de enfermedad que es el trauma”; agregó “Y hay algo que es incalculable, que es la incapacidad que genera en la persona, de tipo laboral, familiar a la cual un traumatizado se somete”.
Consultado sobre si esta epidemia de traumatizados está constante o en crecimiento, sostuvo que “Está en crecimiento. También aumenta la población, el parque automotor y de motos, lo cual coincide con el aumento de accidentes”, precisó.
Sobre el uso de casco como elemento de prevención, Williner dijo que, ”es muy poco probable que alguien que tiene un accidente con casco bien colocado sufra un daño en su cerebro. Los daños en cerebro graves los vemos en personas que no utilizaban casco”, afirmó.
Interrogado sobre si en el efector público se cuenta con los recursos humanos y materiales para hacer frente a esta verdadera “epidemia”, Williner señaló que, “la Guardia cuenta con todos los elementos necesarios para la atención inicial de todo politraumatizado. En el caso específico de los traumatismos de cráneo, aquellos que deban ser sometidos a una intervención quirúrgica, el Hospital de Rafaela no tiene servicio de neurocirugía, y deben ser derivados a Santa Fe”, explicó.
Finalmente, el médico aconsejó que, “el trabajo de prevención y de educación para evitar los accidentes de tránsito debe ser constante, no se debe abandonar nunca y debe empezar desde los chicos cuando son chiquitos, porque es un flagelo que no nos va a abandonar”, afirmó.
La Guardia del Hospital de Rafaela está compuesta por un médico de planta de adultos 24 horas, un médico de planta de pediatría 24 horas, y de dos a tres residentes de medicina general 24 horas colaborando con la guardia, además del cuerpo de enfermería.

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