Referéndum clave en Grecia

Internacionales 05/07/2015
Al límite de la asfixia financiera y en un clima de incertidumbre, Grecia decide hoy si apoya o no el acuerdo propuesto por los acreedores internacionales y rechazado por el primer ministro Tsipras.
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FOTO AFP-NA/TSIPRAS. Se juega su futuro este domingo.

ATENAS, 5 (AFP-NA). - Divididos, los griegos determinarán hoy en un histórico referendo el destino del país en la zona euro y la suerte del gobierno de izquierda de Alexis Tsipras. Tras una campaña de apenas una semana, los griegos podrán votar "sí" o "no" a las condiciones planteadas por los acreedores (la UE y el FMI) para cerrar un acuerdo que siga cubriendo las necesidades financieras del país. 
Después de cinco años de profunda crisis, la población está muy dividida ante la consulta, lo que quedó claro en las masivas manifestaciones rivales del viernes a la noche en el centro de Atenas. Los partidarios del "no", defendido con ardor por el gobierno para negociar "un mejor acuerdo" con los acreedores, creen que esta es la vía de salida a una austeridad contraproducente.
Los partidarios del "sí" creen en cambio que está en juego la permanencia del país en la Eurozona y la UE, y ven el "no" como la vía abierta al "caos", el "aislamiento" y la vuelta al dracma, la antigua moneda nacional. Pavlos, un jubilado de 72 años interrogado delante de un banco en Atenas, veía este sábado las cosas "muy negras". "Ahora hay dinero, pero puede que la semana próxima no haya. ¿Cómo va a hacer la gente en su vida cotidiana?".
Los dos últimos sondeos publicados el viernes apuntaban a un resultado muy apretado en el referendo, que tendrá lugar en pleno corralito y es el primero en el país desde 1974, cuando se votó por abolir la monarquía. En virtud del control de capitales instaurado durante una semana para evitar el derrumbe total de los bancos, los griegos sólo pueden retirar desde el pasado lunes un máximo de 60 euros por día y persona en los cajeros automáticos.
Desde el martes, el país se encuentra en default ante el FMI, al que no abonó un pago de unos 1.550 millones de euros, y tampoco tiene acceso a la asistencia financiera de sus socios de la Eurozona, que ante la falta de acuerdo sobre un programa de ajustes y reformas no prolongaron su programa.

"TERRORISMO"
DE ACREEDORES
El Financial Times escribió que ante la debilidad de los bancos griegos, los clientes con depósitos de más de 8.000 euros podrían sufrir quitas del 30%. El ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, no tardó en desmentirlo y en tacharlo de "rumor malintencionado".
En declaraciones al diario español El Mundo, el ministro acusó además a los acreedores (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) de "terrorismo" y de querer "humillar a los griegos". "¿Por qué nos han forzado a cerrar los bancos? Para infundir miedo en la gente. Y cuando se trata de extender el terror, a ese fenómeno se le llama terrorismo", declaró.
En los últimos cinco años, el PIB de Grecia se contrajo un 25%, el desempleo se desbocó, obligando a emigrar a miles de jóvenes griegos, y la escena política local vigente desde 40 años voló por los aires con la emergencia de nuevas fuerzas políticas como Syriza, del lado de la izquierda, o los neonazis de Amanecer Dorado. 

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