CARTAS DE LECTORES

Locales 08/01/2014 Por
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¿Hasta cuándo?

Sr. Director:

Gracias por el espacio brindado en su periódico, a través del cual podemos expresar nuestras necesidades.
El 1 de mayo próximo cumpliremos 38 años viviendo en nuestra casa, situada en Armando Díaz 104 esquina América, del barrio Villa Rosas. Exactamente 38 años hace que padecemos la ineficacia e inoperancia de gente de la Municipalidad ante nuestros reclamos.
En razón de que vivimos en una esquina, cuando llueve se forma literalmente un lago en la ochava (tomando el tema con humor, única solución a la que accedemos, lo llamamos "Ipacaraí") y otro similar unos metros hacia el sur (Ipacaraí Chico). ¿Por qué sucede esto? Simplemente porque la inteligencia de los responsables de realizar y supervisar el pavimento, en su momento, no fue suficiente para lograr el adecuado nivel (¿conocerían los ingenieros esa palabra?) que impidiera esta inconcebible acumulación de agua, adonde llegan y quedan sedimentos de todo tipo, hojas, papeles, cartones, etc. No esperemos que la barredora municipal se ocupe de nada, ya que son escasísimas las oportunidades en que pasa, aunque pagamos su servicio bajo un ítem curiosamente llamado "barrido y limpieza" y además, si lo hace, rodea los lagos y sigue de largo. El barrido y limpieza lo debemos hacer nosotros, cuando las aguas de los lagos descienden su nivel.
Son incontables las personas de la Municipalidad a las que hemos contactado para solucionar el problema a lo largo de todos estos años. Evidentemente hay cuestiones insolubles cuando no existe capacidad ni voluntad para hacer nada. Debemos excluir de la generalidad al Ing. Pairola, que fue el único funcionario que se interesó personalmente en el tema, pero a punto de jubilarse suponemos habrá dejado instrucciones que nadie cumplió. ¿Para qué solucionar problemas de la gente, mientras la gente cumpla con sus impuestos y no se queje, verdad?
Pero estamos cansados de tanta ineficiencia, desidia, ninguneo, negligencia... ¿Hasta cuándo? La boleta para el pago de la Tasa Municipal llega, como siempre, en tiempo y forma, y la reciente, con un aumento insultante. No es necesario mencionarlo: tenemos la obligación de pagar para cubrir, entre otros gastos, los sueldos de funcionarios a quienes la gente no les interesa en absoluto. ¿Alguien se animará a decir que se ocupan de las necesidades? No lo han demostrado a lo largo de casi 40 años, ni con este tema que es, evidentemente, muy menor y particular, ni con muchísimos otros muy importantes para toda la comunidad.
Tenemos 67 años, somos jubilados, y nuestros ingresos no nos dan acceso a personal de servicio. Son 45 metros de calle los que debemos barrer para desparramar el agua que queda estancada, y juntar la basura que se acumula. El domingo lo hicimos, y era impresionante la nube de mosquitos que se levantaba del agua. ¿Hablamos del dengue?

Nidia M. de Ernst
 LC  4.633.833
Otmar Alberto Ernst
LE 6.300.831

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