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Truchas con tonada cordobesa

Distintos momentos de la jornada de pesca en Alpa Corral

Desde el primer fin de semana de octubre y hasta el último fin de semana de mayo se encuentra habilitada la pesca de truchas en la provincia de Córdoba. Por supuesto que sólo se permite la pesca con mosca en lugares y horarios bien determinados.
Un compañero de trabajo, Juan, en plan de mini vacaciones y pesca se hizo una escapada hasta Alpa Corral entusiasmado con la posibilidad de conocer otra parte de las sierras cordobesas y, además, probar eso -tan misterioso para muchos– que llaman “pesca con mosca”.
Alpa Corral, voz quichua que significa “Corral de tierra” está ubicada a unos 70 km de Río Cuarto hacia el NO sobre la falda de la sierra “Los Comechingones” dentro del sistema denominado Sierras del Sur. A 900 metros sobre el nivel del mar está dentro del departamento Río Cuarto. Esta bordeada por el río “Las Barrancas” que se forma en el paraje conocido como la “unión de los ríos”, en la confluencia de los ríos “El Talita” y “Las Moras”.
Juan contrató los servicios de Gonzalo Ponce, guía de pesca y celoso protector de la flora y fauna del lugar. Nos contaba Juan que la jornada de pesca comenzó a eso de las 14:00 hs con unas clases de casteo, es decir cómo manejar la caña de mosca y cómo lanzar. Recordemos que la mosca -al contrario de los aparejos habituales- no tiene peso por lo que hay que utilizar una técnica especial donde lo que se usa es el peso de la línea para lanzar el señuelo. Luego de algunas explicaciones muy claras por parte de Gonzalo y algunas correcciones en la técnica, hicieron una caminata entre piedras y arroyos por el río “El Talita” hasta llegar a un lugar bastante alejado de la gente. Con una caña Nº 4 y ninfas como señuelos comenzaron los primeros lances. Gonzalo y su amigo Nico -también mosquero de ley- estaban siempre atentos a cómo mejorar el cast y los loops para que la mosca caiga justo en el lugar indicado. Además, comentaban sobre la gran cantidad de alevinos de arco iris que se veían y lo promisorio que resulta esto. Grande fue la sorpresa de Juan cuando al segundo o tercer intento un brusco tirón indicó que una trucha se había prendido al anzuelito. Las truchas cordobesas por lo general están entre los 20 y los 30 centímetros pero son muy combativas, casi más que un Dorado, por lo que tener una prendida y trabajarla con una caña muy fina y flexible es comparable a tener un Dorado de 3 kilos en un equipo de los que utilizamos habitualmente.
Una vez arrimada la truchita Gonzalo le desprendió el anzuelo para luego soltarla viva y volver a hacer nuevos intentos. La jornada terminó cerca de las 18:00 con unas cuantas truchas arco iris pescadas, con una exquisita picada de chorizo y queso que el guía había llevado y que es una tradición entre los pescadores con mosca. El entorno con un paisaje de sierras, arroyos cantarinos, la satisfacción de haber pescado y la tarde cayendo suavemente coronaron un día para el recuerdo.
Gonzalo Ponce guía profesional de pesca con mosca: Tel. 0358-156008743 – mail: [email protected]

¿Por qué pescar con mosca?

La pesca con mosca -Fly Fishing en inglés- es una modalidad de pesca cuya particularidad es utilizar un señuelo artificial que imita pequeños insectos, peces y donde la satisfacción de pesca se encuentra más en el engaño del pez que en la captura propiamente dicha. La pesca con mosca viene irremediablemente unida al concepto de “pesca con devolución” ya que no importa el tamaño ni la cantidad sino el arte de pesca en sí. La técnica general es proyectar el señuelo con un movimiento de la caña, que es transmitido al sedal o línea en forma de látigo. El lanzamiento se basa principalmente en el tipo de sedal o línea y no en la mosca. Para el lanzamiento del señuelo se utiliza una caña ligera y especialmente flexible. Este lanzamiento o “cast” consta de 3 pasos básicos, lanzado hacia atrás, pausa y lanzado hacia adelante. Básicamente se pretende atraer al pez con un señuelo que imita, en este caso, a ninfas, pupas o insectos ahogados o secos, de una manera muy natural y delicada. Requiere gran habilidad y conocimiento, por lo que la pesca con mosca se considere como un "arte".
Este tipo de pesca es una de las más puras y desafiantes en que pez y hombre se enfrentan. Existen distintos señuelos según el pez se encuentre cercano a la superficie, a media  agua o cerca del fondo debido a las distintas fases evolutivas de los insectos acuáticos, ya sean larvas, ninfas, emergentes o insectos adultos. De ahí considerar los dos tipos de modalidades de pesca, de hundimiento (para larva, ninfa y emergente) o a mosca seca, cuando el insecto ha alcanzado su máxima madurez y por lo tanto ya es capaz de volar y posarse en el agua para depositar su puesta de huevos para la próxima generación de larvas. Pesca con Mosca Seca: se trata que el señuelo flote sobre el agua tal como lo hacen los insectos. Para ello se emplean pelos y plumas que ayudan a la flotabilidad. Las tres moscas secas más populares son la Royal Wulff, Elk Hair Caddis y Adams.
Pesca con Ninfa: se imita con el señuelo las larvas de las moscas en su período de vida acuático. La ninfa se fabrica más gruesa, con pocos pelos o plumas. Las tres ninfas básicas son: Zug Bug, Hare's Ear (Oreja de Liebre) y pheasant tail.
Pesca con Streamers: es el señuelo más fácil de usar. Imita peces pequeños, crustáceos o cualquier cosa que comen las truchas. Los streamers más usados son: Zonker, Woolly Bugger, Marabou Muddler y Bucktails Streamers.
Con un equipo de pesca con mosca sin dudas pescará muchísimo menos que con un equipo habitual y con las técnicas habituales. Entonces surge la pregunta ¿por qué pescar con mosca? La respuesta pasa por lo que hemos comentado muchas veces en esta página: porque los tiempos de abundancia en la pesca terminaron y hoy, cuando cantidad y tamaño ya son un recuerdo, debemos encontrar el placer en la acción de pesca más que en el resultado. Como dijo alguien “Un pez es demasiado valioso para ser pescado sólo una vez”.

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