Errar es humano

Notas de Opinión 09 de enero Por
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Sí. Ya lo sabemos todos. Perdonar es divino. En esta oportunidad quiero referirme a la importancia de reconocer los errores, ponerlos sobre la mesa, dejar que nos hagan sentir mal un breve tiempo y construir sobre ellos, demostrando que hemos aprendido. Y que si bien nos hemos equivocado, queda la posibilidad de enmendarnos. Con grandeza. Aceptándonos como seres falibles. Volver a intentar. Crecer. De eso se trata el desafío que nos lleva a meternos dentro de la vida misma y no permitir que nos pase por el costado. En lo personal he podido crecer en base a mis propios errores. Celebro haberlos tenido, más allá de lo que me hicieron penar. Simple, sencillo, posible. ¿Posible? Creo que sí. Acaba de comenzar un año. Momento de analizar qué hicimos con el que terminó y plantearnos cómo encararemos este derroche goloso de tener 365 días por delante para mejorar, desterrar lo que no nos gusta, lo que nos hizo daño. Nosotros los peatones y ellos los gobernantes. Claro que los roles son diferentes. Pero se me ocurre que si los gobernantes de cualquier color, hacen la punta, este pujante pueblo argentino abandonará esa resignada respuesta que tiene a flor de labios cuando alguien le pregunta ¿Aumentó tal o cual cosa? ¿Qué vas a hacer? Nada. Sólo trabajar y pagar; no queda otra. Yo sí creo que queda otra. Quedan muchas. Muchísimas. Para ello necesitamos abrir los ojos en paz, y corregir con madurez los errores. Gobernantes, no duden, el pueblo los va a seguir, porque los buenos ejemplos también son contagiosos. Y todos necesitamos mejorar muchas cosas. Las propias y las que tienen relación directa con la sociedad en su conjunto. El momento es oportuno ya que apenas llevamos transitadas unas horas de este 2014. Sé que no es fácil y mucho menos, rápido. ¿Acaso alguien dijo que vivir con grandeza era sencillo?

Edith Michelotti

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