Editorial

La Palabra 10/02/2018 Por
Más imaginación que conocimiento

Parece mentira. Nuestro entrevistado tiene una profesión tan particular que hasta la conversación parece desopilante. Tira frases hechas, habla de lemas, cuenta anécdotas, pero utiliza un vocabulario que supone un antagonismo semántico, un anacronismo impensado. Cavernícola, supervivencia, estado mental, juego, incertidumbre, actitud, esperanza. Todo tiene relación, como lo plantea. Y todo tiene sentido, además. Pero su impronta generosa lo lleva a dirigir una escuela de inventores, que no es poco. Y como él mismo lo asegura al final de la charla: Así de sencillo… 

Raúl Alberto Vigini

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