Impacto turístico

Editorial 23/01/2018 Por
El año pasado se escurrieron del país más de 10 mil millones de dólares por turismo al exterior.
Durante 2017 los gastos por viajes y turismo al exterior de los argentinos alcanzaron a 10.662 millones de dólares, con una suba del 25% en relación a 2016 cuando esa suma había sido de 8.538 millones de la divisa estadounidense. Así queda expuesto en el Balance Cambiario del Banco Central donde quedan asentados por movimientos de moneda extranjera en el exterior. 
De tal manera queda claro que el turismo se constituyó nuevamente en uno de los rubros esenciales para explicar el déficit de cuenta corriente, la que expone el pago de exportaciones y cobro de importaciones tanto de bienes como servicios, además de los giros por intereses y utilidades, llegando a 17.052 millones de dólares, superando entonces el déficit de 2016 que había sido de 15.574 millones de esa misma divisa.
Uno de los análisis que puede formularse en base a estos números del turismo en los dos primeros años del gobierno de Cambiemos, es que más allá de todo lo que se argumente, el dólar continúa estando barato, al menos para el turismo, que sigue captando cada vez mayor cantidad de fondos. Es que superar la barrera de los diez millones de dólares, es una cifra más que significativa, que impacta fuerte en el balance del Banco Central, entidad que de todos modos durante el ciclo logró aumentar sus reservas en 15.757 millones.
Claro que no sólo el turismo tiene fuerte incidencia en la balanza comercial, ya que también la industria automotriz fue el sector principal con pagos de importaciones de bienes que registró una suba de 15% en los pagos acumulados y un aumento del 3%en los cobros acumulados de exportaciones, en ambos casos comparados con 2016. El aumento de los pagos por sobre los cobros profundizó el déficit cambiario por bienes, al llegar a totalizar 8.351 millones, un 25% por sobre el año precedente.
En cuanto a los pagos por intereses de la deuda ascendieron a 8.440 millones de dólares, en tanto los giros por utilidades y dividendos llegaron a 2.166 millones, registrando ambos conceptos una caída de 30% en sus egresos netos.
El déficit de la cuenta corriente fue financiado con deuda, en especial del sector público y Banco Central, el que registró un superávit de 32.276 millones de dólares, sostenido especialmente por las colocaciones de deuda en los mercados internacionales, tanto del gobierno nacional como los provinciales. Tal toma de deuda llevó a que el Central realizara compras netas al Tesoro nacional por 16.124 millones, mientras que las entidades y el resto de organismos de sector público vendieron 7.362 y 5.093 millones, respectivamente, los que fueron adquiridos por el sector privado merced a la intervención del mercado de cambios. De ahí entonces que las reservas crecieron 15.757 millones, tal se consigna arriba.
Pero según amplía el informe, también se produjo una importante salida de capitales que se explican a través de la formación neta de activos externos de libre disponibilidad por 22.148 millones y la contrapartida de ingresos desde el exterior por 9.223 millones.  
Tales egresos, se analiza, resultaron parcialmente compensados por los ingresos netos de inversiones de no residentes por un monto de 12.269 millones, surgidos de las operatoria del mercado secundario de entidades financieras con títulos y valores por 6.203 millones y de préstamos financieros y títulos de deuda por 3.100 millones de dólares.
El mercado de cambios tuvo en líneas generales el año pasado un fuerte incremento del 37% en cuanto al volumen operado, con lo cual se totalizaron 482.061 millones de dólares, lo cual significa unos 2.000 millones diarios, de los que un 73% correspondió a la operatoria entre entidades autorizadas y sus clientes.
Tras el repaso completo, volvamos al turismo, ya que en general, es decir tanto en salidas como ingresos, registró un aumento del 14% respecto a 2016. Lo que representa 20,6 millones de turistas en Argentina y que la industria hotelera y gastronómica ha generado más de 270.000 empleos directos y en blanco, siendo este el número más alto desde el 2009. Según se estima, la industria sin chimeneas va a seguir creciendo durante los próximos años logrando que el sector sea el principal generador de empleo del país. 





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