Petra: esa maravillosa ciudad tallada en el Reino de Jordania

Locales 07/01/2018 Por
Esta ciudad en medio de una zona desértica, fue construida varios cientos de años antes de Cristo. Todo fue muy bien conservado.
FOTO B. Stoffel MONUMENTAL. La construcción era de arriba hacia abajo, esculpiendo la roca color rosado.
FOTO B. Stoffel MONUMENTAL. La construcción era de arriba hacia abajo, esculpiendo la roca color rosado.
Recibíamos en la Biblioteca del Colegio Nacional un folleto de la Unesco titulado: “Boletín de la Unesco para las Bibliotecas” con un contenido actualizado y útil para nuestra actividad. Hojeando su contenido encontré entre sus páginas un artículo que comentaba el hallazgo de la ciudad de Petra, en Jordania, como un hecho inusual e importante, pues si bien se tenía conocimiento de la existencia de la misma, se desconocía su ubicación en esa zona totalmente desértica. Desde ese momento sólo soñé con la posibilidad de viajar para conocer Petra. Pasaron 23 años desde entonces hasta que se dieron las circunstancias y la oportunidad para poder concretar mi sueño. Si ha habido en mi vida un imborrable recuerdo es el de Petra, que apareció por primera vez ante mis ojos como una maravillosa visión, entre montañas gigantescas que conformaban un desfiladero que recorrimos a caballo (pues no hay otro medio para atravesarlo), y allí apareció el Tesoro de uno de sus más significativos monumentos, con una fachada de columnas y estatuas talladas en la roca de color rosa.
Esta aparición provoca expresiones de admiración y de incredulidad en todos nosotros, sorprendidos por esta inesperada y fantástica visión en medio de una zona árida y desértica. Si bien ese fue el primero de los enormes edificios que fuimos visitando al recorrer esta ciudad perdida, nuestro asombro fue “in-crescendo” al recorrer sus amplios espacios con enorme cantidad de construcciones, soberbias, fantásticas, increíbles, muchas de ellas tumbas de personajes de importancia de la época.
Lo notable y diferente es que la construcción de estos edificios se hacía de arriba para abajo, esculpiendo la roca rosada, de arriba para abajo, justamente al revés de como se hace habitualmente una casa en nuestro tiempo. La habilidad de los nabateos para el tallado de las figuras, columnas y adornos queda evidenciada a través de los cientos de construcciones que conforman la ciudad. Naturalmente, nos preguntamos ¿cuántos años tiene Petra? y remontándonos en el tiempo debemos ubicarnos en varios cientos de años anteriores a Cristo. De allí que nos sorprenda la monumentalidad de sus edificios y la enorme capacidad de quienes los levantaron. O mejor dicho, los tallaron, ya que lo extraordinario es que nos parece estar frente a edificios de grandes capitales con diseños de columnas y estatuas bellamente esculpidos y que además el tiempo no ha podido destruir. También nos preguntamos ¿de qué vivían sus habitantes?, ya que aquí no es posible cultivar la tierra ni aprovechar sus productos. Vivieron de los frutos que conseguían de las caravanas que desde Irán y China traían los comerciantes, la seda y las especias que se consideraban muy apreciadas. Como se sabe Jordania es un país pequeño con unos 2.000.000 de habitantes en su mayoría musulmanes. La zona desértica se halla prácticamente deshabitada y sólo hemos visto pequeños grupos de pastores nómades. Por esa misma razón la agricultura está muy limitada debido a la aridez de los terrenos y en cuanto a la ganadería es considerable en ganado ovino y algunos camellos. Durante la vigencia del Imperio Romano, Petra fue conquistada por el Emperador Trajano y quedaron en ella vestigios de su presencia en el territorio: calzadas, columnas, un anfiteatro, y otros testimonios han dejado la evidencia de su paso por el lugar. Al desaparecer el Imperio Romano, Petra fue quedando en el olvido y decayó totalmente su importancia.
Falta preguntarnos ¿Quiénes eran los nabateos? Para ello debemos remontarnos a los tiempos bíblicos y al Patriarca Abraham, cuya esposa Sara no le pudo dar hijos. Entonces, desposó a la esclava de su esposa llamada Agar. De allí nació Ismael, quien a su vez tuvo como descendiente a Nabat, quien fue expulsado de la tribu por su mala conducta. Según cuenta la leyenda, alejado de sus parientes Nabat buscó refugio en las montañas dando origen a esta etnia de nabateos, a los que debemos reconocer una curiosa habilidad para el diseño de una ciudad, y una natural disposición artística que se pone en evidencia cuando uno recorre los numerosos edificios que la conforman.

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