Violencia de género

Editorial 03/01/2018 Por
Las estadísticas dan cuenta de 3.692 casos en la provincia, en apenas 4 meses.
El último informe del Registro Unico de Violencia contra las Mujeres (RUVIM) de nuestra provincia, el cual se elabora en base a datos obtenidos en forma conjunta con municipios y organizaciones no gubernamentales, si bien fue difundido en diciembre, corresponde al período que va de mayo a agosto del año anterior, durante el cual fueron comprobados 3.692 casos de violencia de género en la provincia de Santa Fe. De los cuales se destaca, como dato relevante, que en el 40% de estos casos hubo violencia física y en el 11% de los mismos violencia sexual.
Este trabajo es elaborado en forma conjunta por equipos de diversas áreas del Ministerio de Desarrollo Social y del IPEC, en forma conjunta con municipios y organizaciones no gubernamentales que también trabajan en el área, lo cual viene implementándose desde mediados de 2016, cuando se advirtió sobre la necesidad de contar con la centralización de la información de estos casos de violencia de género, confeccionar estadísticas, y poder de tal modo diseñar y llevar adelante las políticas necesarias para enfrentar el tema, que tanta preocupación e intranquilidad genera debido a su volumen.
Según estos datos en el 41% de los casos hubo violencia física, afectando a 1.498 mujeres; otras 1.923 mujeres sufrieron violencia psicológica, alcanzando al 52% de la muestra; en tanto 417 fueron víctimas de agresiones sexuales, explicando el 11% del total de afectadas. También se deja constancia que prácticamente la mitad de los agresores violentos son ex parejas de las víctimas y en el 29% de los casos se trata de la pareja actual. En cuanto al momento en que se producen, el 38% de estas situaciones se registran en horarios nocturnos.
Si bien se adjudica mucha importancia al RUVIM, también se admite que todavía tiene carácter provisorio, existiendo muchas alternativas que impiden alcanzar un mayor porcentaje de los episodios ocurridos, como por ejemplo el temor a realizar la denuncia por parte de las víctimas, la vergüenza que provoca narrar esta clase de hechos en todo su contenido, además de las amenazas que formulan los agresores, encontrándose a veces poca respuesta de parte de las autoridades en cuanto al cumplimiento de las restricciones impuestas. Se señala además  que existen muchas situaciones de violencia contra mujeres que no llegan a ser registradas, ya que no todas las personas ven con claridad la necesidad de registrar esta clase de situaciones por las que atraviesan. Asimismo, muchas mujeres no acuden a formalizar la denuncia o solicitar ayuda por tratarse de la primera violencia que reciben.
Una de las conclusiones sobre todo lo referido, es que continúa existiendo un amplio sector de la sociedad atravesado en muchos casos por la identidad y pertenencia de clase, que oculta y naturaliza las situaciones de violencia de género en todas las modalidades posibles. 
Se afirmó también en el documento distribuido por el RUVIM que "sabemos que hay que intensificar los lugares de registro, sobre todo relacionados a las situaciones que territorialmente suceden cada día y no llegan a ninguna de las áreas que hoy están involucradas. Por eso es que el RUVIM se encuentra abierto a nuevos aportantes, como los casos de municipios, comunas y organizaciones sociales, con quienes podamos seguir construyendo este registro colectivo".
Con relación a la situación en Rafaela, este Diario había publicado un informe tiempo atrás, dando cuenta que en la Comisaría de la Mujer se recibían unas 80 denuncias mensuales por violencia de género, consignándose entonces que  "las mujeres debían denunciar estos hechos de violencia, que no sólo se animen, sino que no dejaran pasar el tiempo", aclarándose entonces que no era lo mismo acusar que denunciar, siendo numerosas las consultas por hechos de violencia, debiéndose informar claramente cuál será el final de la denuncia a realizar.
Un tema sin dudas complejo, que ha tenido una captación pública importante cuando el 3 de junio de 2015 se realizó la primera marcha del movimiento "Ni una menos", la cual fue simultáneamente en 80 ciudades del país, entre las cuales se contó Rafaela.
En el país, hasta 2016 en promedio se cometía un femicidio cada 30 horas, en 2017 este promedio se elevó ya que se comete un femicidio cada 18 horas. 






Te puede interesar