El Papa desea un futuro de paz para 2018

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FOTO AFP-NA FRANCISCO./ De frente a la imagen de María en la Basílica San Pedro.
FOTO AFP-NA FRANCISCO./ De frente a la imagen de María en la Basílica San Pedro.
CIUDAD DEL VATICANO (Zenit). - “La paz es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia”, escribe el Papa Francisco.
Mensaje del Santo Padre para la 51ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebra hoy, 1 de enero de 2018, sobre el tema “Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz”.
El Papa recuerda en este mensaje a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados: “Con espíritu de misericordia, abrazamos a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o que se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental”.
El Papa recalca las palabras de Benedicto XVI: “Tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuya destinación es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia”.
Para ello, el Papa propone cuatro “piedras angulares” para la acción: Acoger, proteger, promover e integrar.
"Paz a todas las personas y a todas las naciones de la tierra. La paz, que los ángeles anunciaron a los pastores en la noche de Navidad, es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y en mi oración. De entre ellos quisiera recordar a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados. Estos últimos, como afirmó mi querido predecesor Benedicto XVI, «son hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos que buscan un lugar donde vivir en paz». Para encontrarlo, muchos de ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas a través de un viaje que, en la mayoría de los casos, es largo y peligroso; están dispuestos a soportar el cansancio y el sufrimiento, a afrontar las alambradas y los muros que se alzan para alejarlos de su destino", expresa Bergoglio en su mensaje anual.

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