Teñidos de rojo

Notas de Opinión 31/12/2017 Por
Leer mas ...

¿Se está terminando el período de gracia? Así parece que está ocurriendo luego de transcurridos los dos primeros años del gobierno de Mauricio Macri, pues muchos economistas de quienes no se puede poner en duda su identificación, están comenzando a mostrar sus dientes. Orlando Ferreres por ejemplo, y para demostrarlo vamos a recordar algunas declaraciones suyas a radio Mitre anteriores a las elecciones de octubre pasado: "no sólo el mundo económico, sino que la gente que debe votar tiene que darle un aval a Macri por la decisión de proseguir con el sinceramiento de tarifas, como lo fue el blanqueo sería otro indicador de confianza". Un clarísimo respaldo. Ahora no es que haya pasado a la vereda de enfrente, pero si a marcar lo que considera algunos errores bastante visibles, por ejemplo la exasperante lentitud que se observa en la toma de decisiones. "La productividad está por el piso, tampoco vinieron inversiones, vamos despacio, demasiado despacio", sólo faltó ponerle el éxito de Luis Fonsi como música de fondo.
Tomó como referencia el negro panorama de la balanza comercial, que será récord histórico con un rojo del orden de los 9.000 millones de dólares. En los últimos 100 años tuvimos 27 con déficit comercial y el de este año es el más abultado de todo el siglo analizado. Como para preocuparse y tratar de poner mayor agilidad y diligencia en las soluciones, como pide Ferreres, y se van sumando muchos otros.
Es cierto que se recibió un país donde no se dejó siquiera un papel y una birome. Arrasado, y además por donde se hurga aparecieron y siguen apareciendo desfalcos. Ezeiza y Marcos Paz se están quedando sin celdas. Incluso a veces, como forma de encontrar algún alivio y de sostener aunque sea un poco el optimismo, se puede imaginar qué estaría sucediendo si hubiese ganado Daniel Scioli. Aunque tal vez, mejor no pensarlo.
Aunque en los últimos tres meses los ingresos estuvieron por encima de los gastos, el año cerrará con un déficit de las cuentas públicas de casi 38.000 millones de dólares. No será récord absoluto pero en eso estamos ya que llega al podio en el tercer lugar. Primero y aún inalcanzable está el "rodrigazo" aplicado por Celestino Rodrigo de 1975 durante la presidencia de Isabel Perón, cuando se mandó de un día para otro una devaluación del 160%, y segundo la hiperinflación de Raúl Alfonsín. Ahí cerquita queda este 2017 del que ya estamos contando los últimos minutos.
Demasiados "rojos" aparecen en el horizonte, que no hacen otra cosa que postergar las soluciones que mucha gente está esperando con urgencia. La paciencia tiene un límite y da la impresión de estar acercándonos demasiado, aún cuando el respaldo de octubre todavía deja margen, pero cada vez con menos tiempo para aprovecharlo de la mejor manera. Este teñido rojizo sobre varias de las principales cuentas, es más que preocupante, y además, demora el despegue.
Es justamente lo que plantea Ferreres, quien no es un economista despechado ni tampoco opositor por conveniencia. Le apunta al lento gradualismo y reclama mayor celeridad en algunas decisiones, como por ejemplo reducir el gasto público con más energía, con mayor contundencia. No se puede seguir malgastando el dinero por la simple razón que no se lo tiene, hay que pedirlo prestado.
Récord de presos, de dinero saqueado, del gasto público, de pobreza, de la balanza comercial. Demasiados récord rojos para una época tan difícil y comprometida. Sería bueno para todos que se comience a andar por un sendero de mayor normalidad, más común, sereno y con un umbral del futuro más promisorio. Nos parece un buen deseo para este 2018 que está golpeando a la puerta. 
El domingo pasado hablamos de los ejemplos que faltan. Rodrigo Acevedo -30 años, peronista- presidente comunal de Fortín Olmos, se bajó el sueldo 18.000 pesos de los 60.000 que le corresponderían. Una mosca blanca. En el otro extremo el ministro del agro Miguel Etchevehere, que cobró 500.000 por su ejercicio de la presidencia de la Sociedad Rural. Dicen que es legal -la ética es otra cosa-, porque esa entidad le paga haberes a su presidente. Digno de Ripley.

 










Te puede interesar