Economía regional

Editorial 27/12/2017 Por
La economía latinoamericana tiene buenas perspectivas para 2018, volviendo a crecer tras dos años de caídas.

Después de los años 2015 y 2016 de contracción, la economía volvió a crecer en 2017 en Latinoamérica, lo cual constituye un importante alivio para todos los países de la región, ya que el PBI subió 1,3% en los últimos 12 meses, tal lo informado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que además anticipó que de acuerdo con las proyecciones realizadas se espera que en 2018 vuelva a crecer, en esta ocasión en 2,2%, al compás del impulso de un contexto internacional favorable, el consumo privado y la inversión. Factores estos que combinados, le darán suficiente impulso a la actividad productiva y económica latinoamericana, como para crecer aún más que en este año que está por cerrarse.
Se menciona a tres países del Cono sur que se destacan dentro del contexto referido, según puntualiza el informe. Uno de ellos es Bolivia, que mantiene una economía estable y con sostenido crecimiento, habiendo conseguido en este 2017 nada menos que 3,9% de suba, esperándose que repita en 2018 con 4%. En igual situación está Paraguay, que tendrá una expansión de 4 puntos este año y otro tanto el que viene. Esos dos en cuanto a ocupar los lugares más destacados, mientras que en el otro extremo, en sentido exactamente inverso, debe mencionarse a Venezuela, país envuelto en una grave crisis económica en los últimos 5 años, su PBI cayó un estruendoso 9,5%este año, y según la CEPAL seguirá cayendo en 2018 aunque en este caso con tope de 5,5%.
La positiva perspectiva regional para el año que se avecina tiene como pilares la recuperación de Brasil que este año terminará creciendo 0,9% pero se anticipa lo hará en un 2% el que viene, mientras que otros países que vienen expandiéndose a tasas moderadas experimentarán una aceleración en 2018. Chile por ejemplo, pasará de 1,5% a 2,8%, Colombia de 1,8% a 2,6% y Perú de 2,5 a 3,5%, mientras que México -la otra gran economía latinoamericana junto a Brasil- tendrá un leve crecimiento de 2,2% a 2,4% en 2018. El que tendrá la mayor tasa de crecimiento regional será Panamá con 5,5%, aunque por el tamaño de su economía no tiene gran impacto dentro del promedio general. 
A todo esto, y tras el repaso de los datos centrales, ¿qué se determina para la Argentina?, pues que crecerá un 2,9% en 2017 y un 3% en 2018, tras caer un 2,2% el pasado año. La proyección del organismo se ubica por debajo de los pronósticos del gobierno, que mantiene su estimación de crecimiento por encima de 3%. CEPAL estima además para nuestro país que la desocupación estará en 9%, que la deuda creció en 2017 más que el año anterior y que el déficit fiscal se mantuvo en 4,7% del PBI, mientras que la balanza de pagos terminará con 26.853 millones de dólares de déficit y un superávit de 39.965 millones de dólares en la cuenta de capital y financiera, como datos complementarios.
Volviendo a la economía latinoamericana en general, se destaca que las materias primas -principal sostén de las exportaciones de la región- mantuvieron su valor durante 2017, dejando atrás cuatro años de bajas, logrando una tasa de 11%. Aunque también se puntualiza que "detrás del comportamiento de las exportaciones se encuentran los mejores precios de las materias primas y una recuperación no sólo de la actividad y el volumen del comercio mundial, sino también del comercio intrarregional".
En cuanto a las importaciones regionales, registraron un crecimiento de 8% en relación a 2016, en tanto que el valor de las materias primas luego de bajar 4% el año pasado se confía en que en el presente año cerrarán con un promedio de 13% en alza, y que no existir problemas geopolíticos inesperados estos valores se mantendrán durante 2018.
Para sostener este ciclo expansivo, no sólo en su afianzamiento sino en su mayor volumen para el año que viene, la CEPAL reclama como políticas públicas la regulación, el desarrollo productivo y el comercio intrarregional, enfatizándose en priorizar el gasto con mayor impacto sobre el crecimiento y la desigualdad, evitando fuertes ajustes en la inversión pública para de tal modo proteger el crecimiento en el mediano plazo.
Finalmente se advierte que aún dentro de un contexto internacional más favorable, persisten desafíos y riesgos muy latentes para la región, que podrían llegar a afectar la consolidación del crecimiento.

Te puede interesar