Repunta Brasil

Editorial 26/12/2017 Por
La industria brasileña creció 5,4% más que el año pasado y eso juega a favor de la Argentina.

Todo lo que ocurra en la economía de Brasil tiene un efecto muy grande en la Argentina, sintiéndose aquí los cimbronazos que se producen en el vecino país, nuestro principal socio comercial. El cual, cabe decirlo, desde hace años tiene a su favor un fuerte superávit en el intercambio comercial bilateral.
Ahora Brasil, a pesar de todas las consecuencias políticas e institucionales que viene sufriendo, está recuperándose en su producción y economía, dejando atrás 3 años de recesión. Es que la industria creció 5,4% en el mes de octubre con relación al año pasado, siendo la mayor suba que se registra desde 2013, quedando entonces la expectativa por los efectos que tendrá aquí y en el resto de la región sudamericana.
Tratando de desentrañar cómo afectará a la Argentina, si bien en principio se podría suponer una influencia favorable y benéfica, puede llegar a ocurrir algo de eso, pero también lo contrario, ya que los especialistas analizan de la siguiente manera: el crecimiento vino especialmente de la mano de equipos de transporte con camiones que tienen una participación muy importante para explicar el resultado; aumentó la producción de bienes de capital. Y mucho de eso fue la exportación especialmente hacia la Argentina. Es decir, que si su recuperación tuvo como uno de los componentes las exportaciones realizadas a nuestro país, dificilmente llegue ahora a beneficiarnos.
Como en todos estos procesos similares, y más con elecciones cercanas que motivan que el oficialismo destaque logros y la oposición flaquezas, en Brasil se vienen dando estos claroscuros de manera contundente. Veamos, el gobierno exalta que la inversión productiva creció 1,6% nada menos que después de 15 trimestres de caídas ininterrumpidas, suponiendo que fue quebrada esa tendencia negativa, mientras que en cambio la oposición sostiene que todavía la inversión está 30% abajo de la que había en 2014, quedando de tal manera plasmados los dos enfoques que con absoluta claridad se ubican en ambos extremos.
En este proceso de Brasil, la Argentina se constituyó en un apoyo decisivo para el crecimiento, destacándolo de ese modo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, ya que fueron las ventas del mercado brasileño al argentino, en especial de material de transporte y bienes de capital para la construcción, las que consolidaron la mayor parte del desempeño industrial. Incluso, debe recordarse, en igual sentido se había pronunciado nuestro país cuando advirtió que en 2018 debían comenzar a equilibrarse el intercambio comercial bilateral, que hoy y desde hace tiempo tiene un pronunciado desequilibrio en favor de Brasil.
De todos modos, debe también decirse que el vecino país también aumentó sus compras a nuestro país, totalizando 8% y focalizando en materiales de transporte, lácteos, carne, material ferroviario, plásticos, cueros, textiles y calzados. Pero así y todo se mantuvo la diferencia en el rojo de la balanza en perjuicio para la Argentina.
De cualquier manera, tampoco debe suponerse que esta expansión de la industria brasileña traslada sus efectos al resto de la actividad económica, ya que lejos se está de ese objetivo, pues el desempleo sigue estando elevado, las tasas de interés muy altas no llegan al crédito y faltan estímulos tanto para la inversión privada como la pública, razón por la que la recuperación sustentable en el tiempo no será rápida ni mucho menos automática. Este índice industrial de octubre fue un primer paso, e importante, pero apenas el comienzo de un largo camino por recorrer.
Es que la economía brasileña vino con pérdidas ininterrumpidas durante los últimos 4 años, generando una perspectiva muy complicada, que no puede darse por superada con esta primera señal de recuperación, que de todos modos es importante de tener en cuenta. En especial por la Argentina, ya que es un síntoma interesante de considerar para alcanzar un equilibrio comercial que por ahora viene siendo fuertemente deficitario.
Brasil, nuestro principal socio, está en los albores de la recuperación, constituyendo una buena señal para los próximos meses. Ahora, aguardar que esa tendencia se consolide.

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